Brasil tiene la obligación de imponer jerarquía ante Chile

La selección de Brasil abrirá la ronda de octavos de final de la Copa del Mundo 2014 con la obligación de consolidarse como pentacampeón ante Chile que tratará de aprovechar la oportunidad histórica y cobrar afrentas.

Los seguidores brasileños están insatisfechos con el desempeño del equipo dirigido por Luiz Felipe Scolari, desde el penal inexistente que se convirtió en gol del delantero Neymar, en su debut contra Croacia.

Ante México igualó sin goles por las atajadas de Guillermo Ochoa, pero continuó sin una gran exhibición que se prolongó a pesar de golear 4-1 a Camerún.

Lo mejor de la Canarinha es Neymar, quien se mantiene entre los mejores goleadores, al sumar cuatro tantos, igual que el alemán Thomas Mueller y el argentino Lionel Messi, su compañero en el club español Barcelona.

"Va a ser un partido muy duro. Sabemos el tipo de juego que nos espera. Sabemos que ganar a Chile va a ser muy difícil", anticipó el capitán anfitrión Thiago Silva.

La dificulta que representa la Roja es muy clara para Scolari: "Si pudiera no hubiera elegido a Chile, como todo equipo suramericano es muy difícil, tiene malicia y calidad".

"Felipao" confía en la calidad de sus jugadores, en la línea ascendente en el alto rendimiento, sobre todo en el control del balón, los pases efectivos y en la marca al contrario.

En el seno de la selección de Chile está la idea de pegarle al grande y aprovechar la oportunidad histórica de crecer. "Seguir con el sueño de ganar el mundial", expresó el delantero Alexis Sánchez.

Además saben de la oportunidad de romper esquemas, al decir que "el chileno nunca se ha tenido fe para derrotar a una potencia mundial".

Para el defensa Mauricio Isla está claro que "nos hace más grandes si derrotamos en su casa al equipo que ha ganado cinco veces el mundial".

Una de las preocupaciones de los andinos, como lo manifestó Sánchez, es el árbitro que pueda inclinarse con sus decisiones, lo que la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), respondió con la designación del silbante inglés Howard Webb.

Pero el británico tampoco es garantía de marcar bien, nadie olvida aquella patada del holandés Nigel de Jon sobre el español Xabi Alonso que sólo sancionó con tarjeta amarilla en la final de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.

Los chilenos le agregan otro aderezo al partido, la oportunidad de cobrarse las afrentas sufridas en octavos de final de la Copa del Mundo Francia 1998, cuando perdieron ante los brasileños por 4-1,y en Sudáfrica con marcador de 3-0.