Cameron se queda solo en su rechazo a Juncker

El primer ministro británico David Cameron insistió hoy en su rechazo a la nominación de Jean-Claude Juncker como presidente de la Comisión Europea (CE), quedando aislado en la cumbre de la Unión Europea.

Al inicio del segundo día de una cumbre con sus homólogos de los Veintiocho dedicada a decidir el nombramiento del nuevo líder del Ejecutivo europeo, Cameron sostuvo que la nominación de Juncker "es un error" y será "mala para Europa".

"No es la persona adecuada para conducir esa organización hacia delante", insistió el primer ministro de Reino Unido.

Por primera vez en la historia de la UE, los gobernantes de los países miembros deben "tener en cuenta" el resultado de las elecciones para el Parlamento Europeo (PE) a la hora de decidir su nominado para el más alto puesto del Ejecutivo.

Por su parte, la Eurocámara -en la que la formación de Juncker, el conservador Partido Popular Europeo (PPE), conquistó la mayoría de los escaños- tiene el poder de rechazar al candidato presentado por los Veintiocho.

La división entre los socios europeos con respecto a su candidato también es inédita y podrá obligar, por primera vez, que la decisión sea tomada a través de votación, y no por consenso.

"Tengo muy claro qué es lo correcto a hacer. Sé que las probabilidades están en mi contra, pero eso no quiere decir que tiene que cambiar de idea, sino que defiendes lo que crees y votas de acuerdo con eso", aseveró Cameron.

El primer ministro británico considera que la victoria histórica de los partidos anti-UE en Reino Unido y en Francia en las últimas elecciones para el PE son una señal de que los europeos quieren un cambio de política en Bruselas, que Juncker no estaría dispuesto a realizar.

El luxemburgués ha sido primer ministro de su país durante una década y presidió el Eurogrupo durante los años más duros de la crisis económica y financiera.

En esa condición, fue una de las principales piezas en la elaboración de los planes de rescate de Grecia, Irlanda y Portugal, así como del plan de ayuda a la banca de España y de la estrategia de austeridad y reformas adoptada por la UE para hacer frente a la crisis.