México tiene 31 millones de hectáreas de bosque tropical

México posee 31 millones de hectáreas de bosques tropicales que son una fuente importante de maderas preciosas, leña y diversidad de flora y fauna para la subsistencia de comunidades rurales, cuyo buen manejo garantiza la productividad a largo plazo.

Así lo aseguró el director general de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Jorge Rescala Pérez, al celebrarse este jueves el Día Internacional de la Preservación de los Bosques Tropicales.

Al referirse a la riqueza de los bosques tropicales, destacó que estos ecosistemas albergan la mayor riqueza de mamíferos, aves y anfibios, y por otra parte las maderas tropicales como el cedro, la caoba o la teca, las de mayor uso comercial en el país.

Dijo que a través de esta instancia, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto trabaja en la conservación, restauración y aprovechamiento sustentable de los bosques en el país.

En 2014 a través del Programa Nacional Forestal (Pronafor) se ha apoyado 13 mil 378 proyectos en las 31 entidades del país y el Distrito Federal.

Lo anterior ha sido con el fin de realizar acciones como certificación de bosques, plantaciones, reforestación, sanidad, servicios ambientales, silvicultura comunitaria, manejo forestal, conservación de suelos, entre otros, expuso en un comunicado.

Según la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), en México existen dos grandes tipos de bosques tropicales la selva alta húmeda y la selva mediana o baja, también conocida como selva seca o espinosa.

De estas la primera son los ecosistemas con mayor riqueza de especies. El 99 por ciento de sus especies se originaron en el sur del Continente Americano y tienen una distribución amplia.

Por otra parte, las selvas secas se desarrollan en climas del trópico húmedo y subhúmedo. Su nombre se debe a que durante el estiaje más del 50 por ciento de sus especies pierden las hojas.

La Conafor subrayó que con el buen manejo de los bosques, garantizamos su productividad a largo plazo, el mantenimiento de su riqueza forestal -maderable y no maderable- y la conservación de todos sus recursos como fauna, flora, agua y oxígeno.