Se cumple una década de la muerte del prolífico Hugh Cave

El escritor estadounidense Hugh Barnett Cave fue un prolífico autor de historias de ciencia ficción y horror, quien murió hace una década, el 27 de junio de 2004, en Florida, cuando tenía 93 años de edad y padecía de diabetes.

Sus biógrafos señalan que aunque nació en Chester, Reino Unido, en 1911, su familia emigró a Boston cuando él era sólo un niño.

A los 15 años obtuvo un premio en un concurso de relatos breves patrocinado por The Boston Globe y, pocos años más tarde, empezó a trabajar como diseñador de sobrecubiertas para libros en una editorial de poca montaseñala una enciclopedia en línea.

Su afición por las historias de terror comenzó después de un accidente de tráfico, pues mientras se recuperaba en el hospital, su editor le pidió que revisara un manuscrito escrito por el editor de Brief Stories, una revista de intriga y acabó escribiendo sus propios relatos para la revista, que aparecieron en julio y agosto de 1929.

La crítica lo considera un escritor muy rápido que pasó a dedicarse de lleno al mercado de los relatos de intriga, menospreciado por los "escritores serios" del momento.

En total se sabe que publicó más de 800 obras en la época del apogeo de revistas como "Black Mask" o Weird Tales", llegando a ganar hasta cinco centavos por palabra, y más tarde vendió más de 350 historias a "diarios serios", como el "Saturday Evening Post", "American Magazine", "Ladies' Home Journal", "Redbook y Collier's", añade una biografía publicada por diarios españoles.

Esos encargos, añade la fuente, le sirvieron para cobrar más de 12.000 dólares por una novelita romántica.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Cave tuvo que ganarse la vida con publicaciones y libros más tradicionales, de los cuales hizo medio centenar.

En esa época escribió "Long were the night" (1943), sobre los barcos de Guadalcanal, un éxito de ventas. El Ejército quedó complacido y le envió al sur del Pacífico para que realizara otras historias.

Escribió luego "The fightin'est ship" (1944), sobre el crucero Helena, y "I took the sky road" (1945), sobre el comandante Norman Bus Miller, un piloto de la Marina muchas veces condecorado.

Uno de sus aciertos, señalan los conocedores de su obra, es que se tomaba muy en serio su obra y trataba de diferenciarla con descripciones auténticas de los bares de carretera de Nueva Inglaterra y del clima del Caribe.

Al principio, se documentaba en National Geographic y otras revistas. Más tarde vivió en Jamaica, en una plantación de café de 541 acres que renovó e hizo rentable.

De hecho, se ganó un renombre por sus precisas descripciones de las prácticas de vudú en Haití y del dialecto criollo, fruto de estos años pasados en el Caribe.

Al morir en 2004, Cave vivía separado de su esposa Margaret Cueva Long, quien había fallecido en 2002.

Un obituario de "The New York Times" señala que al final de sus días, Cave había escrito por lo menos mil piezas de ficción, muchas de ellas del llamado "pulp fiction".