Fue Gabo un heraldo del imaginario y de la cultura popular: Barnet

El presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Miguel Barnet, citó las razones por las que admiró y fomentó una floreciente amistad con Gabriel García Márquez (1927-2014). La primera, "porque conocerlo fue un gran acontecimiento en mi vida y porque aprendí de él muchísimas cosas".

El autor isleño subrayó que aprendió de Gabo, novelista, guionista, periodista y ganador del Premio Nobel de Literatura 1982, entre otras cosas más, "lo que es un escritor auténtico, lo que es un escritor definitivo sin ambages ni falsas emisiones, sino con una sabiduría extraordinaria; fue un heraldo del imaginario y de la cultura popular".

Al participar en una conferencia realizada la víspera en el Centro de Cultura Casa Lamm, Miguel Barnet subrayó sonriente que jamás en la vida, en los años que compartió con Gabo en México, pero sobre todo en La habana los fines de año en la casa que el autor colombiano compartía con sus amigos, hablaron de literatura.

Recordó la ocasión que García Márquez invitó a Gregory Peck (1916-2003), actor del cine clásico de los Estados Unidos y ganador del premio Oscar.

"Estaban también otros intelectuales y artistas con sus esposas y familiares, y juntos, todos pasamos una velada increíble, armoniosa, charlando de temas diversos, pero no de letras", rememoró.

La conferencia, organizada por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) con motivo del 47 aniversario de la primera edición de la novela "Cien años de soledad" (1967) que eternizó a García Márquez, fue atendida por decenas de amantes lectores de la obra de ese autor colombiano.

En el panel también estuvieron presentes, con sus glosas en torno a ese autor y su obra, Gonzalo Celorio, Felipe Garrido y Jaime Labastida, miembros distinguidos de la Academia Mexicana de la Lengua (el último presidente de la misma), para compartir con los asistentes sus impresiones en torno a "Cien años de soledad".

Barnet se disculpó para hacer un reconocimiento a esta nación que durante años cobijó a García Márquez. "Aunque este es un tributo a Gabo quiero agradecer a México el tiempo que estuve aquí, en la Universidad Nacional, tomando cursos de antropología con figuras inolvidables como Guillermo Bonfil Batalla", dijo.

Figuras inolvidables, subrayó, "como Luz María Martínez Montiel y otras más que marcaron mi vida, como Nicolás Guillén, Alejo Carpentier y Juan Rulfo con quien tuve la suerte de hacer un viaje de realismo mágico en el que hubo aviones, hoteles y ciudades alemanas donde también llegaba la gran Elena Poniatowska".

Contó a los atentos asistentes que en esos viajes, a los que eventualmente también se incorporaban José Emilio Pacheco y Carlos Monsiváis, formaban lo que ellos mismos denominaban "Tribu", y en ocasiones, Juan Rulfo leía un cuento, "El llano en llamas", "en medio de un silencio total y absoluto por parte de nosotros".

Luego, los académicos mexicanos hablaron de anécdotas, hicieron analogías para la obra de García Márquez y soltaron datos chuscos que hicieron las delicias de los presentes. La noche se prolongo. Afuera llovía a cántaros. Los servicios se afectaron por el clima impío y la energía eléctrica se fue a media sesión. Todos rieron.