Toma de Zacatecas, parteaguas de la Revolución Mexicana: historiadores

La toma de Zacatecas, gesta heroica de la División del Norte de Pancho Villa, representa la batalla más importante de la Revolución Mexicana, al dar paso para la caída del viejo régimen que encabezaba Victoriano Huerta, afirmaron los historiadores Salvador Rueda y Alejandro Rosas.

Durante una conferencia ofrecida esta noche, dentro de las actividades paralelas con motivo de la exposición "Entre ideas y metralla. México 1913- 1914", que se presenta en el Museo de Historia Mexicana y que concluirá su exhibición el 29 de junio, Rueda mencionó:

"Ese día se derrumba totalmente el brazo armado fuerte del viejo régimen, ya muy distorsionado con los distintos golpes de Estado que dio Victoriano Huerta y que en el momento de ese derrumbe queda en manos de los revolucionarios los destinos del país".

En ese episodio de la Revolución Mexicana, ocurrido el 23 de junio de 1914, destacó, la clave fue cómo el general Felipe Ángeles, como estratega en la batalla, movió baterías con 25 mil hombres contra 10 mil ó 12 mil federales bajo el régimen huertista.

Rueda, actual director del Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec, mencionó que a diferencia del general Pánfilo Natera, Ángeles tuvo el talento para llevar con éxito la encomienda de Venustiano Carranza, para unirse a Villa y derrotar a las fuerzas federales.

"Es memorable esta batalla, porque en primer lugar, dibuja realmente el ingenio militar de la División del Norte, quizá menos de Villa y más de Ángeles, y por otro lado, porque proyecta en la narrativa oficial, tanto del lado de Carranza, como del lado de Ángeles, proyecta la batalla como un relato épico", expuso.

Por su parte, Alejandro Rosas, catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, destacó el lema villista de "no somos machos, pero somos muchos", lo cual también fue determinante en el triunfo en la toma de Zacatecas.

Resaltó a Ángeles como un militar humanista, pero a la vez como un "Dios de la guerra", al ver la batalla como un arte, lo cual plasmó en su diario de guerra "como un asunto de lírica".

Muestra de ello es la descripción que hizo Ángeles de esa batalla, que fue para él "el ímpetu del ataque, el huracán de acero y plomo, las detonaciones de las armas nulificadas al infinito por el eco que simulaba un cataclismo, el esfuerzo heroico de almas débiles para marchar encorvados contra la tempestad de la muerte".

Tras esta batalla, indicó, surge la clase sociopolítica de los revolucionarios, aunque Ángeles fue a final de cuentas un "idealista trágico", al pretender la paz en un México aun entre balas y muere fusilado por órdenes de Carranza en Chihuahua en 1919.