Un placer, escribir teatro y formar dramaturgos: Estela Leñero

Por estar entregada a escribir teatro y a formar dramaturgos, lo que para ella representa un placer porque es una manera de compartir lo que es el teatro, como lo hace a través de su programa de radio y su columna periodística, la maestra Estela Leñero (Ciudad de México, 1960), fue reconocida por las Jornadas Latinoamericanas de Teatro, en su edición 2014.

La dramaturga, directora y crítica teatral con licenciatura en Antropología Social y una especialización en teatro realizada en Madrid, Estela Leñero fue laureada, entre otros méritos, "por abrir espacios a la dramaturgia mexicana y al teatro, que hoy en día es marginado y menospreciado en el ámbito social en el que estamos", dijo hoy durante una entrevista con Notimex, al delinear su trabajo permanente.

Fue durante las XXII Jornadas Internacionales de Teatro Latinoamericano, que se realizaron del 16 al 18 del mes en curso en la ciudad de Puebla, que se rindió homenaje a Leñero por su trayectoria como dramaturga, periodista y directora. Cada año, las jornadas reconocen a un dramaturgo latinoamericano distinguido; hace 22 años, el primero en recibirlo fue su padre, el maestro Vicente Leñero.

"El reconocimiento me da una gran alegría y genera un agradecimiento hacia los convocantes, la Universidad de Tennessee, el Centro Cultural Espacio 1900, la Facultad de Filosofía y Letras de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el gobierno de esa entidad y el Municipio de Puebla, y al mismo tiempo, me compromete a seguir con mi labor de investigación", señaló.

La entrevistada se refirió al trabajo de investigación en torno a la dramaturgia y a los caminos, estructuras y temas que ella busca sobre el teatro. Asimismo, dijo sentir sobre ella "el compromiso por seguir impulsando la difusión del teatro en México, crear nuevos públicos y subrayar su importancia hasta poner en primer plano el quehacer escénico que se realiza en este país", agregó convencida.

Actualmente, la prioridad es su compromiso como autora dramática, lo cual significa el campo creativo más abierto para poder escribir teatro. "Mi primera etapa fue de una inquietud marcada por una veta social y antropológica. Luego vino el teatro del absurdo y el existencialista", y con esas herramientas escribió, de modo más personal y humano, sobre la realidad a partir del siglo XIX.

¿Qué más puede pedir a la vida? Ella misma responde, sin pensarlo mucho y luego de tomar un respiro, porque "ser creativo es ir contracorriente. Los recursos necesarios y suficientes para llevar a escena los proyectos dramáticos que tengo en puerta, aunque desde hace dos años, junto con Gema Aparicio y Patricia Gutiérrez, tengo un grupo con el que trabajamos e investigamos teatro".

Sobre el punto medular de la entrevista, cabe recordar que durante la entrega de la Cédula de la Ciudad de Puebla, se destacó "la audacia dramatúrgica, la creatividad y la sensibilidad que la homenajeada posee para desnudar la condición humana, lo que permiten afirmar que es una mujer, dramaturga y mexicana que pone énfasis en lo estético y de manifiesto las problemáticas cotidianas".

Durante las jornadas, Olimpia Guevara, de la Universidad de Tlaxcala, presentó la ponencia "Mujeres en el drama Soles en la sombra: Una tropa insumisa"; Alicia Ramírez, de la BUAP, habló sobre "La puesta en escena de lo femenino en AguaSangre", y Alfonso Varona, del Hampden-Sydney de Virginia, presentó su texto "En búsqueda de un espacio equitativo: Casa llena y habitación en blanco".

Los directores artísticos y coordinadores de las jornadas son el doctor Oscar Rivera-Rodas, de la Universidad de Tennessee, y el maestro Manuel Reigadas, director de Centro Cultural Espacio 1900. Reigadas finalizó el primer día de trabajo con la puesta en escena "Sabor Amargo", de la maestra Estela Leñero, que se estrenó en 2010 en el Foro Shakespeare, en esta ciudad.

La entrevistada fue Premio Nacional de la Juventud en Teatro y en Creación Literaria en 1984, Premio Punto de Partida 1983, por "Casa llena" (Ediciones Universidad Autónoma de Puebla 1983), estrenada en 1987 bajo la dirección de Alberto Lomnitz.

"Las máquinas de coser" obtuvo Mención Honorífica en el Premio "Rodolfo Usigli" UNAM 1983 y Luis de Tavira la dirigió en 1991.

En 1993 le concedieron el Premio Nacional de Periodismo "Rosario Castellanos" en prensa escrita y en el 2005 Premio Crítica Periodística RED@ctuar.

Su trabajo periodístico publicado durante 10 años lo editó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) en 2004 bajo el título "Voces de teatro en México a fin de milenio". Hoy en día coordina dos talleres en el Círculo Teatral.