Irán se infiltró en Brasil, Chile, Colombia, Guyana, Colombia, Paraguay, Trinidad y Tobago y Uruguay para cometer atentados terroristas, denunció hoy aquí el fiscal argentino Alberto Nisman.

El representante del Ministerio Público, que está a cargo de la investigación por el atentado de 1994 contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), entregó este miércoles un dictamen al juez Rodolfo Canicoba Corral.

En su reporte, Nisman aseguró que espías iraníes se infiltraron en la región por pedido del presidente de ese país, Mahmoud Ahmadinejad.

"Irán pretende instalar estaciones de inteligencia destinadas a cometer, fomentar y patrocinar actos terroristas, en consonancia con sus postulados de exportación de la revolución", explicó.

El fiscal argentino incluyó supuestas pruebas documentales sobre la actuación de los agentes iraníes no sólo en Sudamérica, sino también en Europa y Estados Unidos.

Además de entregarle el documento al juez, Nisman también lo envió a los países supuestamente afectados por células terroristas para que eleven sus alertas por futuros ataques.

El fiscal entregó este dictamen en medio del debate que hay en Argentina por el acuerdo logrado entre el gobierno de la presidenta Cristina Fernández e Irán para colaborar en la investigación del ataque a la AMIA.

La comunidad judía argentina, que ha sido víctima de dos ataques en este país sudamericano, teme que el acuerdo sólo sirva para dar por terminado el caso sin ningún resultado concreto, como ha ocurrido hasta ahora.

El 18 de julio de 1994, un coche-bomba estalló en las puertas de la AMIA, en pleno centro de Buenos Aires, y dejó un saldo de 84 muertos y centenares de heridos.

Un par de años antes, en 1992, había sido atacada la embajada de Israel, pero hasta ahora ninguno de los dos casos ha sido esclarecido, nadie está en la cárcel y las causas judiciales están paralizadas.