Ingreso de expresidente salvadoreño al Parlacen genera conflicto

La juramentación del expresidente de El Salvador, Mauricio Funes, como diputado al Parlamento Centroamericano (Parlacen), generó preocupación y conflicto, debido a que había una orden de la corte de no hacerlo, citaron hoy expertos.

El Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), David Morales, dijo que la "cuestionada Sala de lo Constitucional", emitió una resolución contra el exmandatario, sin argumento alguno y violando sus derechos.

Al expresar su preocupación, Morales indicó que la Sala de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), ha generado un conflicto con el sistema de la Integración Centroamericana (Sica), ya que El Salvador es firmante de dicho organismo regional y por tanto del Parlacen.

Pese a la medida cautelar contra Funes de no ingresar al Parlacen, al haber admitido una demanda de la derecha salvadoreña para que no asumiera como diputado que le concede de manera automática el Parlacen, el exmandatario tomó la víspera la juramentación en la sede en Guatemala.

Por su parte, el ex magistrado de la Cámara de lo Penal, Omar Pastor, manifestó que el ex jefe de Estado pudo haber incurrido en desobediencia al mandato judicial, al ingresar al parlamento regional.

Sin embargo, el ex magistrado de la Sala, Mario Solano, advirtió que la Sala de lo Constitucional habría violado los derechos constitucionales de Funes.

"Si le están diciendo a usted, no puede ir al Parlacen, porque yo digo que usted no pude ir a juramentarse, me están privando de un derecho fundamental y nadie puede ser privado (....) sin haber sido oído y vencido en juicio", dijo Solano.

La mayoría de diputados de la Asamblea Legislativa, a excepción de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), apoyaron el ingreso de Funes al Congreso.

De acuerdo con analistas y políticos, la derecha a través de Cruzada Pro Paz y Trabajo, que interpuso la demanda ante la corte para impedir que ingresara al Parlacen, buscan dañar la imagen del ex mandatario, quien destapó casos de corrupción de anteriores gobiernos, entre ellos al expresidente Francisco Flores.