Dejan fumadores adicción a tabaco hasta sentir malestares de salud

Los encuentros y desencuentros con el tabaco tienen diversas causas, quizá tantas como personas existen, pero los fumadores dejan esa adicción sólo hasta que empiezan a enfrentar malestares de salud.

Al respecto, el vendedor de periódicos en el centro comercial local, Trinidad Martínez, relató que empezó a fumar a los 14 años de edad y lo hizo durante más de tres décadas hasta que decidió dejar el vicio, "porque me empezó a faltar el aire apenas caminaba un poco".

Comentó: "Dejé el cigarro hace 15 años", tras lo cual vio como el problema de salud con sus pulmones empezó a desaparecer, al grado que ahora no tiene ninguna dificultad para caminar, correr o hacer ejercicio.

Recordó que fumaba más cuando estaba nervioso, y también cuando se levantaba por la mañana porque sentía algo que no puede explicar, por tener un cigarrillo en la boca.

"Creo que si hubiera seguido fumando ya no estaría vivo", advirtió en el marco del Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra el 31 de mayo.

Asimismo, Roberto Reyes, radiotécnico, fue entrevistado en su domicilio de la avenida Mérida, donde se encuentra encamado pues se siente mal y mientras le terminan unos estudios sobre sus pulmones que le ordenaron en el Hospital General.

"Me empezó a agarrar un garrotillo -tos persistente- y me dolían mucho los pulmones cuando respiraba, fui al doctor y me están haciendo unos análisis para ver qué es", explicó.

Expuso que los médicos y su familia no le adelantaron nada sobre su padecimiento, pero sospecha que no es nada fácil porque se nota en las miradas.

Manifestó que por eso dejó de fumar tras casi 50 años de hacerlo desde los 12 de edad, cuando empezó a "tabaquear" porque otros adolescentes lo invitaron y aceptó para no verse mal.

Por otro lado, el promotor cultural del Centro de Seguridad Social del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Samuel Lastra, aseveró que nunca ha fumado en su vida, tampoco nunca se le ha antojado, incluso durante su juventud.

"Nunca me dio por allí, pero de todos modos fui fumador pasivo. Antes no había leyes, en los restaurantes y hasta en los aviones la gente fumaba", acotó.

Recordó que en la parte trasera de las aeronaves había un espacio para fumadores, pero en el mismo interior, por lo que todo el espacio se penetraba del humo y el olor fuerte a tabaco.

Aparte de ser muy molesto, como fumador pasivo le quedaba una carraspera y una sensación de picor en las narices, además de posiblemente un dolor de cabeza.

Comentó que con los avances de la ciencia ahora sabe que cuando un fumador activo enciende un cigarro en presencia de un pasivo, es como si éste consumiera 10 veces más el producto.

"Tengo entendido que por cada cigarro que te fumas se bajan 10 minutos de tu vida", expresó, por lo que espera que el tabaco consumido no afecte su vida.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud Pública (SSP) estatal, la buena noticia es que en Sonora hay 225 mil ex fumadores y más de 900 mil habitantes nunca han probado el cigarro.

Lo cual quiere decir que casi la mitad de la población de la entidad nunca ha tenido ni tiene contacto con el tabaco, pero el resto sí.