México necesita triplicar su inversión en infraestructura como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) del 1.5 al 4.5 por ciento, consideró el presidente y CEO de CG-LA Infrastructure, Norman Anderson.

El líder de la empresa que se especializa en el desarrollo de proyectos en infraestructura global, aseguró que este sería un logro significativo y transformador; aunque también se requiere un esfuerzo de administración estratégica, de consolidar capacidades que un país necesita para construir.

Opinó que las empresas de Ingeniería-Construcción tendrían que crecer rápidamente y convertirse en altamente competitivas; los actores financieros, tanto públicos como privados, nacionales e internacionales, tendrían que desarrollar habilidades de colaboración de clase mundial.

Así como que el sector de la maquinaria tendrá que aprender a trabajar a un ritmo y un nivel de sofisticación estratégica, que lo han hecho Singapur, China, Corea, España - quienes han dominado en la última década, subrayó el también presidente de CG-LA, organizadora de reuniones con especialistas en infraestructura.

De acuerdo con el experto existen grandes diferencias entre México y Chile en el tema, ya que mientras éste invirtió entre 5.0 a 6.0 por ciento de PIB en infraestructura durante el periodo 1980 y 2011, su ingreso per cápita creció más de 150 por ciento.

En tanto, que en el mismo periodo, México invirtió un promedio de 1.5 a 2.0 por ciento de PIB en dicho sector, con un ingreso per cápita de tan solo 22 por ciento, dijo al hablar del 11 Foro Latinoamericano de Liderazgo en Infraestructura, que se desarrollará en la Ciudad de México, del 3 al 5 de junio próximo.

Agregó a través de un comunicado que el ingreso anual per cápita de México, de apenas 11 mil dólares, lo ubica en el lugar 65 en el mundo, pero si hubiera tenido el mismo crecimiento que Chile, entonces sería de 23 mil dólares, el doble del ingreso actual, siguiendo de cerca a España, Israel, y al promedio de la OCDE y esto se podrá alcanzar hasta la próxima generación.

"El desafío es grande, pero las recompensas son extraordinarias. Si México puede hacer esto, entonces la tasa anual de inversión en infraestructura aumentaría de su nivel actual, que está en el rango de los 18 mil millones anuales, a un nivel de casi 84 mil millones años para el 2022", dijo.

Esto significaría una inversión total acumulada de 588 mil millones en el período 2013-2022- y una explosión en capacidades, oportunidades y riqueza que sería extraordinario para México y para todo el mundo.

Consideró que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto está en el camino correcto con el Plan Nacional de Desarrollo -altamente sofisticado-, ya que es una sólida visión que establece una ruta de consenso, que motiva a los ciudadanos hacia la grandeza, y que muestra cómo se puede lograr esa grandeza.