Al entrar la ejecución de garantías incluidas en la reforma financiera, la banca de desarrollo se verá apoyada y con esa certidumbre otorgará más crédito, en especial a pequeñas y medianas empresas (Pymes), estimó el rector del Colegio Jurista, Jorge Manrique.

En este contexto, previó, la reforma financiera fortalecerá la banca de desarrollo e incrementará los préstamos a Pymes, que en la actualidad sólo acceden a 15 por ciento de los créditos, nivel bajo comparado con otros países que logran más de 70 por ciento.

En un comunicado, el jurista expuso que una de los cambios más importantes en la iniciativa es la redefinición del mandato de la banca de desarrollo, así como adquirir acciones de otras instituciones de crédito o recibirlas en garantía.

Asimismo, la flexibilización de la gestión del sector en cuanto a estructura orgánica, tabuladores de sueldos, manejo de recursos humanos y mayores facultades al consejo directivo para que desarrolle estos aspectos.

Manrique refiere la facultad a los consejos directivos para determinar las tasas de interés, riesgos y operaciones, ajuste de los planes estratégicos para hacer más eficientes los recursos que prestan y los sectores que atienden.

Con esta reforma cambia el objetivo principal de la banca de desarrollo, que originalmente se limitaba a preservar el capital, y se convierte en un agente que pueda proveer de recursos a la empresa en las que no llega la banca comercial, dijo.

Y es que en México, puntualiza, el manejo del crédito se concentra sólo en cinco bancos y con la reforma fiscal, al crear elementos de competencia significativos, generará condiciones equitativas en la concesión de crédito "y la banca de desarrollo tendrá que apoyar proyectos para fomentar la innovación, creación de patentes e infraestructura".

No obstante, menciona que 80 por ciento de las Pymes quiebra al tercer año de operaciones, por lo que debe analizarse a qué empresas se les otorgarán recursos y vincular los objetivos de la banca de desarrollo con un plan de crecimiento a mediano y largo plazos.

Por ello, indica que "la iniciativa de reforma financiera del gobierno federal beneficiará solo a las Pymes jurídicamente sustentables y con una estructura interna adecuada para acceder a mayores financiamientos".

Lo anterior "implica una gran depuración de candidatos crediticios si consideramos que en México existen cerca de 4.1 millones de unidades empresariales, de las cuales 99.8 por ciento son Pymes que generan 52 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)", sostuvo.