Tostao, Mauro Silva, Carlos Alberto y Gerson enjuician a la canarinha

Hasta antes del partido contra Camerún, el pasado 23 de junio, y sin suficientes opciones ofensivas y su elenco buscando la mejor forma de vencer, la selección nacional de Brasil, como nunca antes -ni siquiera en 1950-, había sentido tanto el peso de las expectativas para ganar la Copa del Mundo 2014.

Así, el pasado, el presente y el futuro han sido excesivos para un aparentemente sólido conjunto de futbolistas que enfrenta presiones de todo tipo y una inexperiencia evidente, consideran jugadores campeones del mundo y analistas deportivos brasileños.

"Algunos comentaristas pensamos que Neymar -con Alexander Pato y Henrique Ganso a sus costados- sería uno de los integrantes del tridente de Luiz Felipe Scolari en la selección que actuó antes, durante y después de la Copa Confederaciones de 2013", dice Thiago Arantes, periodista de ESPN/Brasil.

Esto, por supuesto, también se contempló para la Copa FIFA 2014; pero hubo variantes y pocos sobrevivientes del proyecto, obligando a "Felipao" a hacer un reacomodo que se antojaba sumamente difícil.

"Hablamos mucho de medios ofensivos y atacantes", señala por su parte Fernando Vives, comentarista de Yahoo! en Sao Paulo, para quien, por sobradas razones, no todo es Neymar, pues la línea zagueros la componen Dani Alves, Thiago Silva, David Luiz y Marcelo, que se cuentan entre los mejores laterales y defensas centrales del mundo.

Los especialistas apuestan doble contra sencillo a que Brasil tiene una defensa más confiable de la que lucen Francia y Alemania, sobre todo en la táctica fija, donde, particularmente Silva y David Luiz, son sólidos e imbatibles por arriba.

Delante de esa defensa hay un medio campo moldeado por José Mourinho en el Chelsea, sin que nadie se llame a sorpresa al ver trabajando juntos a Willian, Óscar y Ramires, que, por lo mismo, lo hacen con entendimiento extraordinario.

Arantes y Vives coinciden en que, sin duda, hay problemas de creatividad: "Neymar está bajo presión permanente, sin espacios suficientes, improvisando e inventando lo inesperado, mientras Óscar -que es diferente- no parece encontrar su sitio en la formación de Scolari".

"Brasil -precisa Vives- no debe depender exclusivamente de las acciones de Neymar, elogiado excesivamente por periodistas, aficionados, directivos, todos los brasileños sin excepción, al grado de que ya lo comparan con 'Garrincha', llamándolo la 'alegría del pueblo', como a Mané, que es único e irrepetible".

El niño prodigio del Barcelona -anotador de cuatro goles en los primeros tres partidos de Brasil en la Copa FIFA 2014- es el genio que ha surgido esta vez en el equipo, como aparecieron "Pelé" en 1958, Amarildo en 1962, "Jairzinho" en 1970, "Bebeto" y Romario en 1994, Rivaldo en 1998 y Ronaldo en 2002.

Es funcional, lleno de virtudes, con un futbol fantasioso que ha refrescado y hecho felices a los brasileños al inicio del torneo, el jugador que "honró con sus arabescos el nombre de Mané 'Garrincha', el mismo con el que bautizaron el Estadio Nacional de Brasilia", como apuntó la prensa europea.

"Neymar Jr. no es de quien deba depender el éxito de nuestro conjunto", subraya Thiago Arantes, y por eso han surgido las opiniones de varias glorias nacionales, exfutbolistas que hablan, con cierta razón, de que los triunfos llegaron demasiado pronto.

"Los jugadores de Brasil fueron héroes antes de tiempo, víctimas de una euforia que debió contenerse después de la victoria de 3-0 sobre España en la Copa Confederaciones, tema sobre el que 'Felipao' debió trabajar seriamente", reflexiona Eduardo Gonçalvez Andrade, "Tostao", autor de tres goles en 1966 y 1970, tricampeón del mundo.

Mauro Silva -el mejor medio centro que ha tenido Brasil en medio siglo, según la opinión del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva-, pilar en la obtención del título mundial en Estados Unidos 1994, sugiere que debe ponerse atención después de cada victoria: "Se perdió el factor sorpresa, y ahora los rivales saben cómo jugamos".

Tal vez la mayor preocupación de Scolari -añade Mauro Silva- sea la poca experiencia mundialista de sus alumnos, y la base del equipo de 2013 está intacta con ligeros cambios; pero solamente Dani Alves, Thiago Silva y Júlio César Soares son los únicos, de entre los actuales 23, que jugaron en Sudáfrica 2010.

Carlos Alberto Torres, capitán de la seleçao de México 1970, quien recibió la Copa Jules Rimet a los 25 años, dejó en claro que el elenco de 2014 requería de, cuando menos, tres años de experiencia, tener quizá 27 de edad o más, como "Pelé", que entonces estaba por cumplir 29.

Su pronóstico se resume así: "Ellos serán invencibles en 2018, cuando Neymar y Óscar tengan 26, Willian y Bernard 25, sin contar la experiencia acumulada por Jo, 'Hulk', Ramíres, Luiz Gustavo y 'Paulinho', que cumplirán 29 o 30 si llegan a jugar en Rusia".

Gerson Nunes de Oliveira, corazón de la media cancha en 1970, cierra así la ronda de reflexiones: "Es preferible tener un medio campo de talentos: Óscar, Ramíres y 'Paulinho' pueden ser la solución, como hicimos en el pasado, cuando el futbol era 85 por ciento habilidad y ahora es lo contrario, a lo cual se añade la falta de un centro delantero que garantice goles y fantasía".