Absuelven a médico francés que aplicó la eutanasia a siete enfermos

La Corte Criminal de Pau, sur de Francia, absolvió hoy a un médico que reconoció haber provocado la muerte de siete enfermos terminales para aliviarles del sufrimiento.

En una controvertida sentencia, en medio de aplausos y de cuatro horas de deliberación, el tribunal absolvió hoy al médico, Nicolas Bonnemaison, al considerar que el doctor actuó conforme a la ley francesa relativa al "final de vida".

La ley gala autoriza la sedación de los pacientes terminales para aligerar el final de su vida y rechaza el tratamiento terapéutico con el objetivo de mantener en vida a un enfermo terminal de manera artificial.

Los familiares de las siete víctimas habían denunciado al médico por "envenenamiento" luego del fallecimiento repentino de sus parientes, atendidos en por el doctor Bonnemaison, en el hospital de la localidad vascofrancesa de Bayona, suroeste, entre 2010 y 2011.

El propio médico reconoció los hechos pero afirmó haber aplicado un tratamiento mortífero a sus pacientes para acelerar el final de su sufrimiento, lo que los familiares rechazaron porque el médico no les pidió su consentimiento.

"Actué como médico, tal como lo concibo" declaró el doctor Nicolas Bonnemaison durante su intervención ante la corte.

La fiscalía pidió para el médico una condena simbólica de cinco años de cárcel exentos de cumplimiento y ser reintegrado en el Colegio de Médicos.

El médico habría sido condenado a una pena de cadena perpetua, explicaron fuentes judiciales.

El caso reavivó el viejo debate de la eutanasia en Francia, que será analizado por el parlamento galo antes de finales de este año.

El médico había recibido en los últimos días el apoyo de numerosos políticos. Entre ellos el ex ministro de Sanidad, de Asuntos Exteriores y fundador de la ONG, Médicos Sin Fronteras (MSF), el doctor Bernard Kouchner, una personalidad muy admirada en Francia.

Fuentes del gobierno galo informaron que tras conocerse el veredicto, el ejecutivo acelerará sus trabajos para renovar la actual ley gala en esta materia que podría ser insuficiente.