Se reduce el arribo de inmigrantes ajenos a la UE a Bélgica

Bélgica recibió en 2012 un 10 por ciento menos de inmigrantes procedentes de países ajenos a la Unión Europea (UE) que el año precedente, la primera disminución de la cifra en las últimas dos décadas, informó hoy el Centro Federal de Migración.

De acuerdo con cifras de dicho centro, en 2012 se instalaron en el país 124 mil 717 extranjeros.

Para el director adjunto del centro, Patrick Charlier, esa reducción se debe en gran parte a los cambios adoptados por el gobierno belga en la política de inmigración, entre ellos el endurecimiento de las condiciones para el reagrupamiento familial y la naturalización.

Entre 2011 y 2012, se ha registrado una caída de 30 por ciento en los reagrupamientos de familias, mientras que el número de solicitantes de asilo bajó 25 por ciento entre 2012 y 2013, contrastando con un aumento de 30 por ciento en media en la UE.

El pasado año, sólo 1.9 mil extranjeros han sido regularizados en Bélgica, el equivalente a 7 por ciento de los casos analizados, lo que supone 60 por ciento menos que en 2012.

"En el marco de la crisis económica, las autoridades (belgas) han tomado medidas afectando categorías específicas de extranjeros (que) limitan el acceso a diferentes servicios sociales y amenazan, al menos indirectamente, el derecho (de esos inmigrantes) de llevar una vida conforme a la dignidad humana", afirmó.

Charlier mencionó también iniciativas locales como la decisión de la ciudad de Amberes, la segunda mayor del país, de cobrar a los extranjeros una tasa de 250 euros para empadronarse.

En cambio, el número de inmigrantes procedentes de otros países de la UE mantuvo su tendencia al alza al incrementarse 63 por ciento entre 2011 y 2012, según los datos del Centro Federal de Migración.

La mayoría de los nuevos inmigrantes fueron ciudadanos de los países recién ingresados en la mancomunidad, que pasaron de 7 a 4 por ciento del total.