Libia celebra comicios parlamentarios bajo un clima de tensión

Las elecciones parlamentarias libias se desarrollan este miércoles en medio de un fuerte clima de tensión, luego de la ofensiva lanzada por un general renegado en Bengasi, uno de los bastiones de los grupos armados en el país africano.

En medio de la peor espiral de violencia tras la caída del líder libio Muamar Gadafi en 2011, los votantes elegirán a los 200 miembros del Consejo de Representantes (Majlis al Nuwab), órgano legislativo que remplazará al Congreso General de la Nación.

Los días 21 y 22 de junio, más de 11 mil votantes libios registrados en 13 países extranjeros emitieron sus votos en 22 centros de votación, de acuerdo con el Alto Comité Nacional Electoral Nacional.

La votación se lleva a cabo en un contexto de enfrentamientos tribales en el sur y de varias semanas de ataques por parte de las fuerzas del ex general Khalifa Haftar, quien es apoyado por sectores del ejército y la fuerza aérea, en la ciudad oriental de Bengasi.

El comité electoral insiste en que todos los mil 300 centros de votación estarán abiertos el miércoles, y las fuerzas de Haftar han prometido un alto el fuego para este día, de acuerdo con un reporte del canal qatarí de noticias Al Yazera.

Pero las batallas y ataques aéreos contra bases en Bengasi han puesto en peligro la seguridad de los votantes, mientras que las escaramuzas tribales han dejado varios muertos en Sebha, la ciudad más grande en la provincia sureña de Fezzan.

Los organizadores también están lidiando con la apatía entre los votantes, sólo 1.5 millones de los seis millones de habitantes de Libia están registrados para votar, menos de la mitad del número que se inscribió para las elecciones de 2012.

Treinta de los 200 escaños están reservados para las mujeres candidatas, que según los grupos de derechos del sistema de cuotas es necesario para garantizar la participación femenina. Alrededor de 600 mil mujeres están registradas para votar.

La división política en Libia se complica por las rivalidades políticas y étnicas, y el caos y la inseguridad.

En las elecciones de 2012, la nacionalista Fuerza Alianza Nacional ganó el 48 por ciento de los votos, mientras que el Partido de la Justicia y Construcción, liderado por la Hermandad Musulmana, quedó en segundo lugar con 10 por ciento.