Cruzada contra el Hambre transforma comunidades, destaca Robles

La Cruzada Nacional contra el Hambre está transformando la vida de las comunidades indígenas, donde ya hay casas con techos y muros firmes y baños ecológicos, afirmó la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles.

Al supervisar y entregar acciones de la estrategia social en la comunidad La Esperanza, Mártir de Cuilapan, Guerrero, indicó que esas comunidades presentan ahora mejoras en sus servicios y familias mejor alimentadas, donde las niñas y los niños podrán crecer más sanos y aspirar a un mejor futuro.

En ese lugar, donde inició la fase piloto de dicha estrategia en el ámbito rural, la funcionaria federal sostuvo que gracias el esfuerzo conjunto de los tres niveles de gobierno y la sociedad civil, hoy tres millones de mexicanos comen mejor.

"Pero el presidente Enrique Peña Nieto puso la meta para llegar, al finalizar el año, a 5.5 millones, y en 2015 se cumplirá con la población objetivo de siete millones de ciudadanos atendidos por los programas alimentarios de la Cruzada Nacional contra el Hambre", dijo.

Ante unas mil personas reunidas en la cancha de usos múltiples de La Esperanza, inauguró una olla captadora de agua que funcionará en época de estiaje, y supervisó la construcción de la red de drenaje y alcantarillado de la comunidad.

Acompañada por el gobernador Ángel Aguirre Rivero, y la directora de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), Nubia Mayorga Delgado, recorrió un invernadero de producción de jitomate y visitó el comedor comunitario.

En ese sitio diariamente se sirven dos alimentos calientes a niñas, niños, mujeres, adultos mayores y personas con discapacidad.

Estos comedores, recordó, iniciaron en Guerrero, donde ya se sirven 500 alimentos al día y han sido un gran éxito en todo el país, con presencia en Michoacán, Estado de México, Chiapas y Veracruz, entre otros estados, así como en las fronteras norte y sur.

"Los comedores comunitarios permiten que nuestros niños estén mejor alimentados, tengan mejor rendimiento en la escuela, crezcan más, tengan mejor peso y sean más sanos, sumados a las acciones de Liconsa y la tarjeta del Esquema de Apoyo Alimentario SINHambre, con la cual pueden adquirir 14 productos básicos de Diconsa", agregó.

En un comunicado de la Sedesol, expuso que como resultado de las modificaciones a las reglas de operación del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades, las mujeres que hoy reciben sus apoyos ya pueden también acceder a otros programas.

Robles Berlanga dio a conocer que los becarios del programa que deseen continuar sus estudios de educación superior podrán optar por una beca o, si deciden trabajar, incorporarse al Sistema Nacional de Empleo.

Antes de entregar recursos federales para la segunda etapa de un proyecto productivo de invernadero, invitó a Marisol, una de las jóvenes presentes en el acto, para que explicara los pormenores de su trabajo.

Marisol comentó que ella y otros 30 jóvenes forman parte del Proyecto Jóvenes Emprendedores, por medio del cual construyeron un invernadero con un pozo de captación de agua para riego, en el cual ahora producen jitomate, chile verde y pepino.

De dicha producción obtienen ingresos al realizar una actividad agrícola, aun cuando vivan en Apango, una comunidad caracterizada por la falta de agua.

Hace cuatro años "nos dieron la oportunidad, y hoy aquí están nuestros productos para demostrar que sí se puede cambiar, que la agricultura sí puede ser negocio si nos ponemos a trabajar", dijo.

Ante ello, la funcionaria señaló que "una parte muy importante de la Cruzada Nacional contra el Hambre es el elemento productivo para potencializar los esfuerzos individuales, familiares y comunitarios, sobre todo aquellos que se traducen en mejor alimentación e ingresos".