Bolivia perdió oportunidad de salida al mar con Pinochet: ex embajador

El diplomático chileno Demetrio Infante Figueroa, participante en las negociaciones que llevaron al llamado "abrazo de Charaña", el 9 de febrero de 1975, señaló hoy que en esa ocasión Bolivia perdió la oportunidad de lograr una salida al mar.

Infante dijo a Notimex que participó desde agosto de 1974 en el estudio de variantes sobre el tema, integrando un grupo de trabajo, a nivel de la Subsecretaría de Relaciones Exteriores, que servía entonces el capitán de navío -infante de marina-, Claudio Collados.

Uno de las variables propuestas como alternativas era conceder a Bolivia un pedazo de playa entre la Línea de la Concordia, frontera con Perú y Arica, donde pudiera construir un puerto, unido al altiplano por un corredor con soberanía.

Esa propuesta del grupo de trabajo implicaba que había que tener el consentimiento de Perú, tal como lo establece el Protocolo Complementario del Tratado de 1929, suscrito entre Santiago y Lima.

Sin embargo, la propuesta fue rechazada por el dictador Augusto Pinochet, y pasó al trámite de "cajón secreto", con la orden de mantener absoluto secreto al respecto, indicó Infante, ya en retiro y autor de un libro en el que devela esos y otros secretos.

El libro, que está estructurado como memorias, señala que finalmente esa alternativa, fue la base del llamado "Acuerdo de Chañara", cuando los dictadores Pinochet (Chile) y Hugo Banzer (Bolivia) se reunieron para restablecer relaciones diplomáticas.

Como lo constata la historia, la posición peruana de ese momento frustró la propuesta chilena y La Paz desahució las negociaciones, rompiendo las relaciones diplomáticas con Chile, en marzo de 1977.

Pasado el tiempo, Infante indicó que "sigo pensando que Bolivia perdió la mejor oportunidad de su historia para lograr una salida soberana al Océano Pacífico".

El ex diplomático agregó que "el que hayan prevalecido los intereses de la política interna y la incapacidad de los líderes altiplánicos de la época de tener una visión de país frente al tema hicieron fracasar esa posibilidad única".

La Paz, agregó, "no valoró que era mucho más fácil negociar con un Chile dirigido por los militares, sin Parlamento, con una oposición prácticamente inexistente, con una prensa bastante controlada y con una realidad política que jamás se repetirá".

"La solución estuvo dada. Que no se haya dado no fue por culpa de Perú como la gente dice. La cosa no funcionó sencillamente porque los bolivianos, no lo quisieron, por problemas propios", indicó Infante.

Por otro lado, el ex embajador Demetrio Infante que "decirle a un país que negocie de buena fe",como es el planteamiento ante la Corte Internacional de La Haya, ya es una falta de respeto, porque la buena fe se presume".