Filósofo suizo Alain de Botton asegura que el arte es terapéutico

Como una guía espiritual, que da consuelo y sentido de pertenencia, definió el filósofo suizo Alain de Botton el arte; manifestación humana que en su opinión cumple una función terapéutica.

Entrevistado en el marco de su participación en el Seminario "Arte y Ciencia: Terapia y Pathos en el Arte", realizado en el Centro Nacional de las Artes (Cenart), el especialista aseguró que el arte es capaz despertar la humanidad.

"Puede hacernos sentir menos tristes y más fuertes en medio de la oscuridad en que vivimos. Entonces sí tiene esta función, misma que es ya inherente", expresó en declaraciones al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

Y es que para el filósofo estas expresiones humanas debería servir para despertar el pensamiento, "no a modo de choque, sino más bien para pensar que alguien está sufriendo, hacerlo sentir ese sufrimiento y esto sería un inicio para enrutarlo. Por ejemplo, alguien es un asesino porque seguramente algo se murió dentro de él".

Si bien, el arte es capaz de curar a modo de terapia, De Botton puntualizó que también puede ser una mala influencia, así lo demostró la propaganda nazi, que empezó a glorificar la guerra y a hacer sentirse bien a alguien cuando hacía menos, o débiles a otras personas.

Entonces "definitivamente, el arte también puede ser un arma negativa, pero solo en el caso de la gente con trastornos mentales", precisó.

En su opinión, las expresiones artísticas deben ser exhibidas en espacios especiales como los son los museos, donde las piezas adquieren un valor incalculable o de millones de dólares.

"La tecnología y los medios de comunicación nos permiten tener, en muy alta definición, las obras de arte de manera instantánea, ya sea en anuncios, televisión y otros. Así que el museo puede parecer algo remoto, pero claro, un museo nos muestra piezas únicas", expresó.

Finalmente, el filósofo suizo Alain Botton consideró que el arte perdió su razón de será principios del XX, "con la idea de que el arte no es negocio, ni propaganda política, ni una herramienta científica".