El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU) adoptó por mayoría una resolución que demanda investigar comprehensiva y urgentemente la matanza en la ciudad siria Al-Qusayr y la situación de los civiles que buscan huir de la violencia.

El texto llama a la Comisión de Investigación de Siria a presentar los hallazgos de su investigación en la próxima sesión del Consejo que tendrá lugar en septiembre.

La resolución fue adoptada por 36 votos a favor, ocho abstenciones y el único país que votó en contra fue Venezuela.

La resolución "condena la intervención de los combatientes extranjeros que luchan a favor del régimen sirio en Al-Qusayr", haciendo clara referencia a la presencia de Hezbolá en apoyo al régimen del líder Bashar al-Assad.

Asimismo expresa su profunda preocupación de que su participación "exacerba aún más los derechos humanos debido al deterioro de la situación humanitaria, que tiene un impacto negativo en la región".

El texto hace hincapié en la necesidad de garantizar la rendición de cuentas de los responsables de la masacre de Al-Qusayr, y subraya que los responsables de las graves violaciones del derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos en Siria deben rendir cuentas.

Subraya la relevancia de referir el caso a mecanismos de justicia internacional, sin embargo, la resolución no pide al Consejo de Seguridad de manera específica y concreta referir a los perpetradores de crímenes de lesa humanidad y de guerra a la Corte Penal Internacional.

De acuerdo con reportes del Consejo, bombardeos aéreos y ataques con artillería pesada contra los civiles en Al-Qusayr causaron recientemente la muerte a 183 personas, víctimas que se suman a más de 80 mil decesos desde que inició el conflicto hace más de dos años.