Mexicanos llegan a Recife con polémico grito como bandera

Con el grito de "todos somos pu...", la afición mexicana se dejó sentir en la Arena Pernambuco, que parecía una sede alterna del Azteca, pero en medio de una vegetación que es mezcla entre bosque y una pequeña porción de selva.

Pese a que no es nada sencillo llegar a este sitio, ya sea en coche o en transporte público, eso no intimidó para nada a la "marea verde", que al menos dos horas antes de que el balón rodara comenzó a "invadir" los alrededores.

La lluvia, fiel compañera del Tri en Brasil 2014, desapareció y un tímido rayo de sol se asomó para beneplácito de muchas personas que sólo lo usaron como pretexto para entrarle con más ganas a la cerveza y terminar con esas botellas de tequila que, de manera por demás milagrosa, llegaron al tercer partido.

En esta ocasión la reventa fue prácticamente nula, la demanda era menor y no se observó a ningún mexicano decidido a "sangrar" a algún compatriota que estuviera dispuesto a pagar mil 500 dólares, como sucedió en el duelo ante el anfitrión.

Lo que sí es que el negocio es negocio y las botellas de tequila sí estaban a la venta en un pequeño puesto improvisado, donde el precio por una botella era de 250 reales (unos 125 dólares), la cual en México no debe tener un costo mayor a los 300 pesos.

La gran actuación del portero Guillermo Ochoa ante el "Scratch du oro" provocó que fuera el referente de muchos seguidores que portaban pelucas de rizos y entonaban "que lo vengan a ver, que lo vengan a ver, ese no es un portero es... François Meme".

Recife es una ciudad mexicana que quiere ver al Tri dar un paso más en esta competencia, y en cuanto al ambiente ha sido ganada ya por la afición Tricolor.