Reformas estructurales, clave frente a crisis económica mundial

Sólo con reformas estructurales y de fondo podrá revertirse la crisis económica en el mundo y recuperar la confianza de los ciudadanos "que cada vez tienen la piel más dura al no creer en sus gobiernos e instituciones", afirmó José Ángel Gurría.

El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), sostuvo que la falta de crecimiento económico, el alto desempleo, la creciente desigualdad y la pérdida de la confianza se recupera con acciones concretas y definidas.

En la inauguración de la reunión de la Red Parlamentaria Global de la OCDE, que se realiza en San Lázaro, y ante el presidente de la Cámara de Diputados, el panista José González Morfín, Gurria Treviño enfatizó que "Para salir de la crisis y recuperar confianza de los ciudadanos, se requieren reformas. Tenemos que restaurar, restablecer recrear esa confianza que costó tanto trabajo crear".

La sociedad está frente a una recuperación todavía frágil, lo que se suma al agotamiento de instrumentos tradicionales de recuperación, como la reducción de intereses, incluso de fijar tasa cero; limitar el gasto público y bajar el déficit.

"Entonces lo que nos quedan son los cambios estructurales, la educación, la innovación, la competencia, la apertura, la modernización de los sistema de salud, de los sistemas de impuestos, la flexibilidad de los mercados laborales, la flexibilidad de los mercados de productos.

También, "la forma en que se va a manejar la participación pública privada, el financiamiento de la infraestructura, etcétera, y lo verde para evitar la colisión con la naturaleza, porque vamos en rumbo de colisión".

La recuperación no será inmediata, pero sí se prevé para el mediano y largo plazo con un crecimiento sostenido y sostenible, insistió Gurría Treviño.

En entrevista posterior, el titular de la OCDE reconoció a México como ejemplo, porque ya se atrevió a realizar esas reformas estructurales en temas trascendentales como educación, laboral, energético, competitividad económica, financiera y telecomunicaciones, que en algunos casos tenían más de 40 años.

Ahí está la importancia, porque en año y medio México ha aprobado estas reformas, que hacen prever con claridad que se tendrá un crecimiento no solo mayor sino sostenido en los años por venir.

El impacto positivo de las reformas no será inmediato, añadió Gurría, pero el gobierno mexicano es realista al decir que los beneficios se reflejarán a mediano y largo plazo, en unos tres años o más, y este ejemplo de México, a partir de la enorme decisión que tomó, será analizado en la OCDE.

"Lo que está haciendo México es motivo de gran admiración, está sirviendo además de ejemplo en muchas partes del mundo, en dos aspectos: primero en la sustancia de las reformas en educación, en competencia, en cuestiones de energía, en telecomunicaciones".

Y, lo "más importante quizá, en cómo es que se pueden lograr los consensos políticos en un país donde hay tantos partidos políticos, y cómo se puede lograr una agenda nacional, con objeto de definir temas que le eran importantes a todos los partidos y fue lo que constituyó la base del éxito para que este paquete de reformas fueran aprobadas".

De estas circunstancias parte el análisis, porque el mundo vive ahora la fragmentación parlamentaria y la falta de consensos, "afecta a todas las democracias del mundo".

Antes, el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el panista José González Morfín, dijo en la inauguración que el mundo vive tiempos desafiantes para las instituciones democráticas y si se quiere que las leyes y libertades sean el cimiento para el progreso, deben ofrecerse resultados concretos a los ciudadanos.

Convocó a los congresos y parlamentos de los países que integran la OCDE, entre ellos México, a poner toda su experiencia y voluntad en encontrar soluciones a los problemas concretos de la gente.

"Los convoco a ir más allá del diagnóstico, a imaginar respuestas novedosas, a superar la barrera de lo que pensamos que es posible", a fin de diseñar mejores políticas públicas para una mejor calidad de vida, dijo a los asistentes a la tercera reunión itinerante de la Red Parlamentaria Global de la OCDE.

Hay desconfianza de la gente en sus instituciones y gobernantes, la crisis económica representa un desafío para México y el mundo, y "si queremos fortalecer el apoyo social a la democracia, si queremos que las leyes y libertades sean el cimiento para el progreso, tenemos que ser capaces de ofrecer resultados concretos a los ciudadanos", dijo.

Para González Morfín, México tiene en lo inmediato tres grandes retos: la implementación de reformas económicas de manera eficiente y transparente, dinamizar el crecimiento y la generación de empleos, y consolidar el Estado de derecho.