Se cumple una década del fallecimiento de Mariana Frenk-Westheim

La escritora y traductora Mariana Frenk-Westheim, quien es evocada mañana que se cumplen 10 años de su fallecimiento, trascendió por llevar a los lectores alemanes las obras de destacados autores de las letras mexicanas, tales como Juan Rulfo.

La también curadora de arte, nacida en Alemania y nacionalizada mexicana, quien vivió 106 años de edad, además dejo diversos cuentos y aforismos, que dan cuenta de su talento y genialidad.

Marianne Helen Freund Frenk-Westheim nació el 4 de junio de 1898 en Hamburgo, Alemania, país del que huyó en 1930 a raíz del nacismo, señala su biografía publicada en el portal de Internet "cimacnoticias.com.mx".

Ese mismo año, en compañía de su esposo e hijo, llegó a México, país que se convertiría en su patria, en 1936, y el cual la acogió como a uno de los suyos, en agradecimiento al enriquecimiento que hizo al quehacer cultural de esta nación.

Como docente, Frenk-Westheim compartió su conocimiento con estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y de la Universidad Iberoamericana (UI).

De acuerdo con su biografía disponible en el sitio web "goodreads.com", como traductora realizó sus primeros trabajos para el Fondo de Cultural Economía (FCE).

Algunas de sus traducciones más destacadas fueron "Pedro Páramo", "El llano en llamas" y "El gallo de oro", de Juan Rulfo (1917-1986) que fueron llevadas al alemán, así como la obra de Paul Westheim (1886-1963) y de Wilhelm Worringer (1881-1965) que traslado al español.

En esos años y luego de superar la muerte de su esposo, ocurrida en 1957, la académica volvió a contraer nupcias, esta vez con el historiador del arte Paul Westheim.

A la edad de 76 años retomó la herencia intelectual de Paul cuando aceptó una invitación de Fernando Gamboa (1909-1990) para colaborar con el Museo de Arte Moderno, por su sabiduría y la sensibilidad para detectar la calidad artística.

Además, redactó docenas de textos sobre artistas, exposiciones que se consideran contribuciones valiosas al discurso del arte.

Sus últimos años de vida transcurrieron junto a la lucha persistente en contra de la caducidad de su cuerpo. Su fuerza mental, aunada al tratamiento médico, le permitió vivir más tiempo que la mayoría de sus contemporáneos, hasta que el 24 de junio de 2004, Mariana Frenk-Westheim murió a los 106 años de edad.