Eloy Valencia disfruta compartir conocimientos de música tradicional

Fiel a su labor docente, Eloy Valencia Alfaro, originario de Zacán, Michoacán, aseguró hoy aquí que disfruta de compartir su "poco" conocimiento con los demás y apoya en solfeo a diferentes músicos de orquestas tradicionales, como la de los Hermanos Alonso y la de los Hermanos Morales.

Con la humildad y orgullo que caracteriza a los portadores de saberes tradiciones, don Eloy Valencia sostuvo que su mayor satisfacción en la vida es darse cuenta de que algunos de sus alumnos hoy en día triunfan en diferentes partes de Michoacán y de la República.

Sin soltar el reconocimiento como Tesoro humano vivo que le fue otorgado por dedicar su vida a preservar e impulsar la música tradicional purépecha, este domingo en la cuarta jornada del programa Galas Identitarias. Fiesta de las Culturas Vivas, expresó: la única satisfacción que puede tener un ser humano es saber que alguien le hizo caso y que pudo aprovechar lo que uno sabe.

Más de ocho décadas han pasado desde aquella vez que comenzó a estudiar música con el maestro tradicional Santos Campos Aguilera, un hombre a quien, dijo, "le aprendí mucho y me hizo encontrar mi vocación".

El violinista reconoció que para ser un buen músico es necesario tener contacto con otros más grandes en cuanto a conocimiento se refiere y estar en constante superación.

La convicción y el compromiso, por supuesto, siempre tienen un lugar muy importante cuando alguien desea dedicarse a la música; sin embargo, lo que nunca puede faltar es el amor y la pasión por esta arte, mencionó el galardonado, a la vez que evocó al violinista y compositor italiano Niccolo Paganini, quien practicaba nueve horas diarias.

Al hablar de sus inicios en la música le invadió el sentimiento y con los ojos brillantes y húmedos recordó: "trabajé en varios lugares para ir agarrando confianza, esto mientras estudiaba como becario en la Escuela Superior de Música Sacra", hoy Conservatorio de las Rosas, en Morelia, Michoacán.

"Aprendí misas en latín y luego fui maestro de música en las misiones culturales de la Secretaría de Educación Pública (SEP), donde recorrí los estados de Guanajuato, Hidalgo y, por supuesto, Michoacán", refirió mientras observaba cómo camarógrafos y fotógrafos locales y nacionales lo asediaban.

Sonriente y de buen humor se manifestó sorprendido por ser hoy el foco de atención de los medios, a los que en broma dijo que él era un principiante y que mejor fueran a buscar a alguien grande y de los buenos, un Miguel Bernal Jiménez, aunque éste ya haya fallecido.

Entre anécdotas y sonrisas, Eloy, quien desde hoy es un tesoro para la humanidad, se dijo "muy emocionado, gracias a todos por hacerme recordar lo que más me gusta, creo que si alguien hace lo que le gusta no se cansa y yo no estoy cansado.

Aseguró que "sigo y seguiré compartiendo lo que sé, aunque, repito, yo sólo les enseñaré a dar sus primeros pasos, porque soy un principiante".

Sobre su manera de impartir cátedra, mencionó que tiene ya varios métodos, pues no todos sus alumnos tienen los mismos intereses y aptitudes; "nunca sirve el mismo método para enseñar a todos, por eso busco palabras para hacer entender a cada uno de ellos".

Comentó hace algún tiempo una jovencita se acercó a él y le dijo que si podía enseñarla a componer, "ella tocaba el saxofón, pero se quería saltar los pasos, deseaba correr antes de aprender a caminar, así que mejor la orienté y se fue a Morelia a estudiar interpretación".

El músico anotó: "dicen por ahí que de músicos y poetas todos tenemos un poco y a veces queremos hacer esto y lo otro, yo si he compuesto abajeños y sones purépechas, pero lo mío es la enseñanza y tocar el violín y el trombón de varas, aunque también he tratado de tocar el teclado".

Tras confesar que aún tiene inéditos un par de abajeños, con letra y música, mencionó que no sabe aún si los grabará en vida, pues por ahora su objetivo es que los alumnos aprendan y ejecuten algún instrumento, para que amen la música tanto o más que él.

Finalmente, manifestó que "esta fecha nunca la voy a olvidar, porque tanto para mi hijo, su novia y mi nieta, como para mí, este reconocimiento es una gran satisfacción y nosotros los humanos necesitamos de un estimulo, no de dinero, sino más bien de decir en tal fecha me entregaron tal reconocimiento".

El programa Galas Identitarias. Fiesta de las Culturas Vivas, auspiciado por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y la Dirección General de Culturas Populares del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), busca fortalecer la dignidad de las comunidades con alto grado de marginación en el país, a través del reconocimiento a la riqueza cultural de sus tradiciones.

Tras su paso por Michoacán, la Fiesta de las Culturas Vivas llegará a Zongolica, Veracruz, para impulsar la creación local y dignificar las manifestaciones culturales y festividades tradicionales, apoyando al mismo tiempo la economía de los creadores populares.