Migrantes deportados buscan retornar a EUA por otra oportunidad

Los migrantes Gustavo y Beto, luego de vivir por más de 15 años en Estados Unidos y ser deportados a México, buscan retornar a ese país y hacen una analogía de Moisés: "Si él pudo cruzar el desierto, nosotros también podremos".

Gustavo, oriundo de Veracruz, y Beto, de Chiapas, entidades ubicadas en el sureste de México, señalan que de ninguna manera desisten de su empeño de regresar a lo que ellos llaman tierra de oportunidades, Estados Unidos, en donde ya han trabajado.

"El deseo de nosotros es llegar a Estados Unidos donde tenemos familia, dejamos familia allá", dicen en entrevista con Notimex, solicitando que no se muestren sus rostros en las fotos. Su deseo es "restaurar los errores que cometimos allá".

Su caminar por La Rumorosa, rumbo a los parajes que los conducirán hasta los límites de México y Estados Unidos es parsimonioso, no llevan prisa; recién han llegado de la ciudad de Tecate, donde, se quejan, fueron detenidos y asaltados por la policía local.

Aquí, en esta parte de la frontera norte de México, "basta con que lleves una mochila para que te detengan y te quiten lo poco que traes", lamenta.

Gustavo y Beto, 38 y 48 años de edad, respectivamente, fueron deportados de Estados Unidos en una historia que es repetitiva, cometieron una infracción de tránsito en la ciudad de Las Vegas, Nevada, lo que bastó para que luego fueran deportados.

"Pero allá te detienen porque cometes algún delito o una infracción de tránsito, es triste decirlo, pero eso no ocurre en nuestro México, en donde te detienen con cualquier pretexto", dice Gustavo, mientras que Beto permanece callado, pero asienta.

"Nos sacaron hace más de medio año y queremos llegar otra vuelta, tenemos familia, y la ilusión nuestra es regresar a un país que no es nuestro, el nuestro es un país rico, en abundancia, pero la realidad es que hay corrupción", dice.

Para él, su realidad es cruda en México, "a mí ya no me pueden dar trabajo, ya soy mayor de edad, ocupan estudios, yo cursé el tercer año de primaria, no puedo buscar trabajo".

Y entonces viene la añoranza del lugar en el que han pasado los últimos 15 años de su vida, "en Estados Unidos nos dan oportunidad de aprender lo que uno quiera ser", por ello es, según opinan, "la tierra prometida".

Dentro de este aprendizaje, incluye la soldadura, "allá pongo tile (loseta), soy pintor, plomero, hago diferentes oficios allá, que aquí en mi México no nos permiten dar eso".

Refiere que por sus escasos estudios académicos, la competencia es más difícil, pues considera que en México le dan trabajo "nomás a la gente estudiada, niños que si van a la escuela, gente que tiene riquezas o que ha tenido aquí todo".

No es el caso de él y de su compadre Beto, aclara, "nosotros no, tenemos que buscar en el otro lado, donde podemos operar a nuestros hijos a nuestros padres, a toda la familia".

Esta experiencia la lograron en su caminar por diversos lugares de Estados Unidos, que incluye Las Vegas (Nevada), Washington, Oregon, Idaho, ciudad de Washington, Salt Lake City (Utah), California y Canadá, "también hemos llegado a Canadá".