Árbol de Tizoc es orgullo de Huauchinango, Puebla

En la junta auxiliar de Tenango de las Flores, perteneciente al municipio de Huauchinango, pobladores y turistas admiran el Árbol de Tizoc.

Se trata de un álamo que se volvió un punto turístico de la zona debido a que en este árbol lloró Pedro Infante cuando protagonizó el papel del indio Tizoc, en la película homónima junto a María Félix en 1956.

De acuerdo al Compendio de Árboles Históricos y Notables de México, del biólogo Fernando Vargas Márquez, editado y publicado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), este álamo se considera un árbol histórico.

Los pobladores de la región le conocen como el Árbol de Tizoc, pero su nombre científico es Platanus lindiana Mort et Gall. Sus características son 1.24 metros de diámetro del tronco, con 9 metros de altura y 10.5 metros de diámetro de la copa.

Es un álamo que florece de diciembre a mayo, mientras que de febrero a agosto da un fruto conocido como monospermo.

Su corteza se considera de extremo escamado, desprendiéndose en piezas, grandes y delgadas. Sus hojas son alternadas, simples, de tres a cinco lóbulos, y a veces son lóbulos elípticos, verdes obscuras y opacas.

Para el biólogo Vargas Márquez, conforme al compendio, las condiciones en las que se encuentra este árbol, de origen africano, es buena considerando que cuenta con más de 50 años de edad.

"Este árbol tiene un valor histórico de gran importancia para los vecinos de la región, ya que formó parte de la coreografía de la película denominada Tizoc, protagonizada por el artista de fama internacional Pedro Infante y la señora María Félix. Por lo que está considerado un monumento natural", se lee en dicho compendio.

Para los pobladores de Tenango de las Flores, es un orgullo que su localidad haya sido elegida por el director de cine mexicano Ismael Rodríguez, y decidiera entonces rodar en la Sierra Norte de Puebla tal película; misma que ganó un Oso de Oro en el VII Festival de Berlín, además de cinco Arieles.

A poco más de medio siglo, los serranos de Puebla de manera organizada se han encargado de mantener el lugar intacto, y en un árbol se puede ver una placa que dice: Tizoc: amor indio.

Tenango de la Flores, remozado con una inversión millonaria, además de su exuberante vegetación, hoy ofrece una nueva pavimentación y estampado con concreto hidráulico del acceso principal, banquetas, guarniciones, luminarias, pintura de fachadas, contenedores para basura y bancas.