Camerún se despedirá de Brasil dividido y cuestionado

Camerún se presenta este lunes ante Brasil en su tercer y último partido en la Copa del Mundo 2014, en medio de un clima de divisionismo interno, cuestionado por la actuación de sus jugadores y sin su estrella Samuel Eto'o.

Los africanos iniciaron este torneo llenos de dudas y exigiendo pagos para poder acudir al certamen, aunque no presagiaron que su estadía sería sólo de unas cuantas semanas para dejar en claro que el futbol camerunés ya no es el mismo de hace una década.

Si en el pasado maravillaron con su estilo agresivo, de entrega total por amor a la patria y con gente como Roger Milla, esos conceptos han quedado en el olvido, porque sus jugadores no han sabido ver más allá de cuestiones económicas, como si fueran estrellas.

Algunos forman parte de grandes equipos en Europa, pero no todos están entre las figuras mundiales. Eto'o no es la sombra de Milla; Benoit Assou-Ekotto y Benjamin Moukandjo carecen de idea futbolística, mas no de protagonizar escenas negativas en pleno campo de futbol.

A partir de Estados Unidos 1994, Francia 1998, Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010, los llamados "Leones indomables" perdieron la chispa que los llevó a este mote. No pasaron la fase de grupos y ahora, en Brasil 2014, esa misma historia se vuelve a repetir.

Camerún no está a la altura del futbol africano, como lo han hecho Ghana o Nigeria, que están más comprometidos con su deporte y un ejemplo es lo hecho por los ghaneses, que pusieron en aprietos a Alemania en su empate 2-2 el sábado.

Camerún se despide del torneo con más pena que gloria y en casa deben resolver la crisis que vive su futbol para regresar, si es que mejoran, a Rusia 2018.