Rebeldes sunitas capturan otra ciudad en Irak

Combatientes sunitas, dirigidos por el yihadista Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), tomaron hoy la ciudad de Rutba, en la occidental provincia iraquí de Al Anbar, la cuarta entidad que cae en manos de los rebeldes en dos días.

Dentro de su ofensiva lanzada el pasado 9 de junio, los yihadistas capturaron Rutba, a unos 150 kilómetros al este de la frontera con Jordania, un día después de tomar las poblaciones de Qaim, Rawah y Anah, con el fin de capturar toda la provincia de Al Anbar y llegar a Bagdad.

Rutba, con una población de alrededor de 55 mil personas, está estratégicamente ubicada en la principal carretera entre Bagdad y Jordania, según la cadena de la televisión qatarí Al Yazira.

Qaim, situada en la frontera con Siria, alberga un cruce clave entre los dos países, mientras Rawah y Anah se encuentran a lo largo del río Eúfrates.

La captura de estas cuatro urbes representa un duro golpe al gobierno del primer ministro iraquí, el chiíta Nouri al Maliki, que no ha logrado contrarrestar los avances de los rebeldes sunitas, quienes están en poder de varias franjas del norte del país, entre ellas Mosul.

Rebeldes sunitas y combatientes del EIIL tienen el control de grandes zonas del país, incluyendo las ciudades de Mosul y Tikrit, en el norte de Irak, además amenazaron con tomar Bagdad, así como las ciudades santas chiítas de Kerbala y Nayaf.

Ante el avance del EIIL, miles de combatientes chiítas marcharon el sábado en varias ciudades con uniforme militar y rifles, prometiendo proteger sus lugares religiosos, en una demostración de fuerza convocada por el clérigo de esa rama del Islam, Moqtada al-Sadr.

El clérigo llamó recientemente a sus seguidores a manifestarse para mostrar que los chiítas tienen la fuerza suficiente como para defender sus ciudades sagradas.

El presidente estadunidense, Barack Obama, anunció el jueves pasado el envío de hasta 300 asesores castrenses a Irak para ayudar a coordinar la lucha contra el rápido avance de los yihadistas, aunque descartó el envío de tropas.