La Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos (ACNUDH), Navi Pillay, denunció hoy que las matanzas masivas a civiles en Siria muestran un patrón de castigo colectivo.

"Fuerzas del gobierno y milicias afiliadas han llevado a cabo castigo colectivo contra poblaciones civiles que se perciben como simpatizantes de la oposición", dijo Pillay en un debate urgente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre la situación en Siria.

"Las masacres de Al Bayda y Ras Al Nabaa además de otros asesinatos en masa en otras partes del país muestran un patrón de actos extremos de castigo colectivo", denunció.

Además el gobierno sigue perpetrando detenciones arbitrarias, tortura y ejecuciones extrajudiciales, señaló.

Pillay afirmó que su oficina ha recibido informes que indican que las fuerzas del gobierno continúan llevando a cabo bombardeos indiscriminados y desproporcionados y ataques aéreos que han resultado en muertes de civiles en todo el país, incluyendo Al-Qusayr.

Aunado a ésto, observó Pillay, el aumento del número de soldados extranjeros que apoyan a una u otra de las partes "agrava la violencia sectaria y la situación empieza a mostrar signos que empiezan a desestabilizar a toda la región".

Pillay pidió una vez más referir el caso de Siria a la Corte Penal Internacional con el fin de que los perpetradores de crímenes de lesa humanidad y de guerra de ambas partes enfrenten a la justicia.

"La situación en Siria refleja un fracaso colosal para proteger a los civiles", deploró la alta comisionada de la ONU para derechos humanos, quien advirtió que "el conflicto se ha salido de control".