Directores destacan virtudes del cortometraje

El cortometraje significó para algunos directores, un medio para incursionar en la industria cinematográfica y abrirse paso para contar una historia, sin embargo, ahora tiene una definición e importancia que exaltan.

Salvador Aguirre, realizador de amplia trayectoria, exploró los territorios del cortometraje desde la década de los ochenta, cuando la industria vivía momentos difíciles y las cosas eran muy diferentes, tal y como lo mencionó en entrevista para Notimex.

"Antes sólo se hacían las tesis del CUEC y del CCC y mi cortometraje de tesis del CCC lo hice en 1987, se llamó "México, ciudad amiga", curiosamente dos de los actores ahora son conocidos, Roberto Sosa y Bruno Bichir", explicó el cineasta.

Aguirre fue de los primeros en ser apoyado por el Concurso Nacional de Cortometraje que hasta ahora organiza cada año el IMCINE, con lo que levantó el proyecto "De Mesmer con amor o té para dos", junto con Alejandro Lubezki, cuyo trabajo fue reconocido con varios premios en Cannes, entre ellos, el Canal Plus.

Con esa experiencia, y habiendo ganado nuevamente el Concurso de Cortometraje del IMCINE, 10 años después con "Dentro de uno", el realizador tuvo clara la importancia de esta forma de expresión.

"Antes casi todos los cortos eran de la escuela o un loco que se decidía a gastar su dinero sin pensar en la recuperación, debería de haber una manera de recuperar pero el corto te permite eso, no preocuparse por la recuperación y ser más libres; los cortometrajes son más lúdicos, los hacemos para divertirnos", afirmó.

"El corto tiene su propio lenguaje, es un regalo divino para poder experimentar hasta reencontrar lo bonito de la profesión y hacer las propuestas artísticas interesantes; hay que entrarle con ganas de dejar algo en el arte, marcar un punto de vista que nos permita mostrar pequeños fragmentos del mundo", señaló.

Por su parte, el realizador Alejandro Lubezki, invitado a la reciente Gran Noche del Corto 2014, donde se presentaron las producciones del IMCINE, celebró la realización de nuevos trabajos y la oportunidad para verlos en salas de cine.

"El corto es un género en si, yo soy de los que no creen que el corto es un preámbulo del largo, yo creo que el corto es como los cuentos y la oportunidad que tiene uno de que pasen estas cosas hay que atesorarla y si estos cortos van a más cines, vayan porque por lo general son muy interesantes", expresó Lubezki.

En este mismo sentido, el director Roberto Fiesco, productor de trabajos como "Vendaval", "El Sótano" y "Estatuas", coincidió en la idea de la libertad que otorga el cortometraje.

"Pienso en una frase que decía Enrique Ortiga: 'el cortometraje es el territorio libre del cine' y creo que sigue siéndolo porque es un espacio que no tiene cortapisas comerciales, que no tiene censura, se puede expresar libremente y ser franco, no hay como ninguna expectativa al respecto", explicó Roberto Fiesco.

Armando Casas, cineasta y por muchos años director del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), resaltó la labor del IMCINE para impulsar la realización de cortometrajes y habló de lo que representa actualmente.

"No hay que olvidar que el IMCINE tiene una convocatoria muy importante, que es uno de los espacios que más nutren el corto y creo que el trabajo es bastante sano, creo que hay mucho por hacer.

"A diferencia de otros años, el corto parecía el lugar obligado para que algunos jóvenes accedieran a las óperas primas y ahora no, porque varios cineastas que hicieron su primera película no habían hecho un cortometraje", declaró Casas.

Finalmente, el director del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), Jorge Sánchez, también celebró que cada año el organismo a su cargo apoye propuestas de cortometrajes.

"Estamos muy orgullosos de la producción de los cortos, de los directores. Es un programa del que estamos muy orgullosos y afortunadamente existe", concluyó.