Colonias Roma e Hipódromo, un pedazo de historia en la capital

Las calles de las colonias Roma e Hipódromo en la Ciudad de México no sólo ofrecen espacios de encuentro con sus cafés y restaurantes de moda, sino la posibilidad de conocer la transición de un pedazo de la historia de México: del porfiriato a la modernidad.

La Roma Norte, ubicada en la Delegación Cuauhtémoc, permite a sus paseantes formarse una imagen, a través de sus viejas casonas, de la manera de vida de la clase alta de la última etapa del régimen de Porfirio Díaz.

"La arquitectura te va a hablar de una forma de vida, las casas tiene ornamentos fabulosos en cantera, eso te da idea de la posibilidad económica de la gente que vivía ahí, eran empresarios, políticos, militares de alto rango", comenta el Jefe de Unidad Departamental de Rescate de la Memoria Barrial de la demarcación, Edgar Tavares López.

Y detalla que la Roma Norte conserva aún más de mil inmuebles de la época, construidos con influencia de la cultura francesa.

Apuntó, en entrevista con Notimex, que la avenida Álvaro Obregón, que anteriormente se llamaba Jalisco, fue la primera en toda la ciudad en tener un camellón al centro y los vecinos más viejos del lugar refieren que en el pasado, las casas de esta calle tenían caballerizas.

En su oportunidad, el jefe delegacional en Cuauhtémoc, Alejandro Fernández, resalta que actualmente las colonias del polígono Roma-Condesa son visitadas diariamente por una población flotante de 800 mil personas.

Tavares López destaca que la colonia Roma Norte, de la cual la Roma Sur es sólo una simple extensión de una época posterior, y la colonia Hipódromo, se asentaron sobre terrenos con dos historias diferentes "la Hacienda de la Condesa y el antiguo barrio prehispánico de Aztacalco, que significa En la Casa de las Garzas".

Colonia Hipódromo, el paso a la modernidad

Así, mientras la Roma Norte representa la última etapa del porfiriato en modas y estilos, "la Hipódromo es el gran contraste, ahí empieza lo moderno ahí es cuando México se sube a la modernidad de los 20 y te hace una colonia que se sale del trazo, es totalmente moderno", dice Tavares López.

Explicó que la Hipódromo es totalmente diferente de la Condesa "en su historia y arquitectura, primero porque alojo el segundo hipódromo que existió en la ciudad de México, luego del de Peralvillo".

Señala que los terrenos donde se ubica actualmente la colonia conocida actualmente como Hipódromo Condesa fueron adquiridos por el Jockey Club de México, quien compró a un banco 400 mil metros cuadrados para construir el nuevo hipódromo.

"El de Peralvillo no funcionó porque eran terrenos de mucho viento y se llenaban de tierra las señoras y señores de la época, por lo que decidieron comprar un terreno en la mejor parte de la ciudad en 1908", agregó.

Fue poco antes del estallido de la Revolución Mexicana en 1910 que el entonces presidente Porfirio Díaz inauguró dicha instalación, que se ubicó en lo que ahora es la avenida Ámsterdam, que funcionó como tal sólo dos años.

Detalla que en el contrato se estableció que si luego de 15 años se dejaba de usar como hipódromo, este terreno se podría fraccionar, por lo que en 1925 el arquitecto José Cuevas "le adapta un poco el proyecto de fraccionamiento a la forma que tiene el hipódromo".

El historiador señala a Notimex que esta forma de aprovechar el espacio existente se salió de lo común de la época, que era el trazo tipo reticular de las calles cuyas manzanas formaban cuadros.

Por su parte el titular de la demarcación, Alejandro Fernández, aseguró que durante el presente año se realizarán diversas obras y se implementarán programas de apoyo al turismo en el polígono de Roma-Condesa por más de 82 millones de pesos.