De la "mano de Dios" al "Gol del siglo", un suspiro que cumple 28 años

Cinco minutos bastaron para que el argentino Diego Armando Maradona tuviera una de las mejores tardes de su carrera, en la que pasó de lo ilegal a lo sublime, y a casi tres décadas de distancia sigue en la memoria de los aficionados.

La "mano de Dios" y el "Gol del siglo", dos de las mejores obras en la brillante carrera del "Diez", cumplirán este domingo 28 años, cuando aquel 22 de junio de 1986 ocurrieron para ser de las jugadas más recordadas en toda la historia del balompié.

Cifras oficiales dicen que 114 mil 580 personas estaban ese día en el estadio Azteca, pero millones frente a sus televisores, cuando en punto del mediodía arrancó el partido de cuartos de final entre ingleses y argentinos, que además de lo deportivo tenían una deuda pendiente tras la Guerra de las Malvinas.

Luego de 45 minutos sin goles, el partido 48 de esa Copa del Mundo México 1986 tuvo su pausa de 15 minutos antes de arrancar un segundo tiempo memorable.

Corría el minuto 51 cuando el astro "pampero" tomó el balón en tres cuartos de cancha y se enfiló al área rival entre varios oponentes. Antes de pisar la media luna tocó para Jorge Valdano, que quiso controlar sin éxito, y en su afán por despejar, el defensa Steve Hodge elevó un balón que tenía como destino caer entre el área chica y el manchón penal.

Todo parecía de trámite para el portero Peter Shilton, quien con su 1.87 metros, 21 centímetros más que Diego Maradona, sólo debía brincar, extender los brazos y quedarse con el esférico, pero la picardía o trampa de Maradona, como se quiera ver, se hizo presente.

Shilton salió por el balón y Maradona brincó en busca de rematar con la cabeza, y sí lo hizo, pero con el brazo izquierdo para anidar el esférico en la meta inglesa, sin que el árbitro tunecino Ali Bin Nasser se diera cuenta y, pese a los reclamos del equipo europeo, dio por válido el gol.

Así nació la "mano de Dios", una jugada polémica, ilegal dentro de una cancha de futbol, pero que abrió el camino para la "albiceleste" en busca de su boleto a semifinales y futura coronación en México 1986; años después inspiró al cantante Rodrigo "El Potro" a componer una canción dedicada al jugador.

Seguramente en los planes de Maradona no estaba "compensar" a la afición luego de la trampa cometida, pero no pasaron ni cinco minutos cuando plasmó toda su calidad en la grama del "Coloso de Santa Úrsula", al dejar sembrados a cinco ingleses antes de lograr el "Gol del siglo".

Recibió el balón en su propio terreno, al minuto 55, y lo tocó tres veces antes de cruzar el mediocampo, movimientos con los que dejó atrás a Peter, Raid y Beardsley, para encaminarse a la gloria.

Terry Butcher fue otro de los elementos que no pudo frenar el avance del "Diez", quien controlaba el balón con su privilegiada zurda; Terry Fenwick fue superado fuera del área y el argentino ingresó a la misma con un solo obstáculo por delante: Shilton.

Un recorte final sobre el guardameta, quien quiso adivinar y se lanzó a su derecha para dejarle el camino libre, permitió a Maradona quedar solo frente al arco y tocó con la zurda para lograr el "Gol del siglo", pese a la barrida de Butcher en un último intento por frenar al sudamericano.

Fueron cerca de 11 segundos desde que recibió el balón hasta que éste cruzó la línea de meta, un suspiro que durará hasta la eternidad y que, a 28 años de distancia, sigue presente. Por cierto, Argentina ganó ese 22 de junio 2-1, una semana antes de vencer 3-2 a Alemania para ganar su segunda Copa del Mundo de la historia.