Inicia De Tavira espléndida reposición de "El círculo de cal"

Con las espléndidas actuaciones del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro, entre ellos Rosenda Monteros, Marta Aura, Luisa Huertas, Erika de la Llave y Marco Antonio García, se anunció anoche una nueva temporada de la pieza teatral "El círculo de cal", de Bertolt Brecht.

En el reparto de la obra, espectáculo del maestro Luis de Tavira, figuran también Mariana Giménez, Diego Jáuregui, Tony Marcín, Laura Padilla, Roberto Soto, Enrique Arreola, Eduardo Candás, Mariana Gajá, Héctor Holten, Blanca Loaria, Rodrigo Vázquez, Andrés Weiss, Misha Arias de la Cantolla y Paulina Treviño.

En el elenco se encuentra como actor invitado Adrián Aguirre, mientras que los músicos igualmente para tocar en vivo son Edwin Tovar, Paul Conrad, Juan Carlos Pacheco y RAM, y todos juntos, realizarán una temporada a partir de hoy y hasta el 6 de julio con funciones de miércoles a domingo.

Sobre el escenario de la sala Héctor Mendoza de la Casa de la Compañía Nacional de Teatro, se levanta la voz del dramaturgo alemán para denunciar los tiempos difíciles en los que la transformación le da paso a la esperanza. Brecht propone un cambio, otra representación de la realidad, a través de una ficción.

Es una ficción fracturada deliberadamente para descubrir, así, otra unicidad tramada en la dialéctica de situaciones múltiples, "El círculo de cal", bajo la dirección de Luis de Tavira sobre "Der Kaukasische Kreidekreis" de Bertolt Brecht, se reportó lista la noche de ayer para iniciar hoy mismo su temporada.

En el texto, Brecht pondera ante todo que el teatro no solo muestre la realidad y enseñe las causas del sufrimiento, sino que revele que el cambio es posible, y es entonces que aparece la esperanza, por lo tanto, estuvo antes la conciencia del desastre. Si bien la obra es naturalmente grandiosa, De Tavira la enaltece más.

A lo largo de la trama queda implicada la benigna tarea del arte de exponer la escandalosa evidencia del mal para someterlo a un discernimiento científico que lo explique causalmente hasta encontrar las claves de lo transformable, según ha comentado el emblemático director artístico de la Compañía Nacional de Teatro.

Brecht escribió esta, su última obra y la única optimista de su autoría, en 1950, a la luz del proyecto de Reforma Agraria de la entonces Unión Soviética, al final de la guerra y desde la recién fundada República Democrática Alemana, donde decidió vivir lleno de esperanza por la utopía de la construcción del socialismo.

Sin embargo, la atrocidad de la guerra lo hizo testigo de la bondad humana, que aparece justo en los momentos más terribles. Allí donde no se le espera y de manera anónima, como en aquel convento de monjas que fue refugio de judíos perseguidos, protegidos por personas que arriesgaron su vida para salvar a otro.

"El círculo de cal" retrata momentos de heroicidad anónima que nadie va a celebrar con monumentos y que, sin embargo, es lo que ha supuesto la salvación de lo humano en medio de la atrocidad. El autor rinde homenaje a la ingenuidad como la clave para la transformación del mundo, como el público lo evidencia.

El personaje central es una mujer con ilusiones, quien sucumbió a la tentación de la bondad. Fue consecuente, y en su extrema debilidad, halló una fuerza capaz de transformar el mundo. Ella se construye a sí misma como madre y en el momento de la máxima expresión del amor por su hijo, manifiesta que no desea que sea rico sino feliz.

Se trata de un teatro que se mueve en el horizonte de otro realismo, orientado a exponer por virtud de la síntesis poética de una parábola las constantes sociales de un sistema y el profundo dilema ético que atañe a la responsabilidad frente al sufrimiento humano; plantea un espejo deformante en el que propone reconocernos.

En la República de Grusinia estalla la guerra civil, la esposa de un gobernador asesinado sale huyendo. En su apresuramiento, deja olvidado a su hijo pequeño, el heredero, que por ello será buscado tenazmente. Una cocinera que trabajaba en el palacio de gobierno sucumbe a la terrible tentación de la bondad y decide salvarlo.

Inicia así una larga odisea de sobrevivencia en la que deberá enfrentar una serie de obstáculos. Al final, terminada la guerra, la madre natural del niño lo reclama pero la mujer que se expuso a innumerables peligros para salvarlo también lo reclama. Habrá de celebrarse un juicio y en el sitial del juez, está sentado un hombre extraño.

"El círculo de cal" cuenta con la dramaturgia de Eduardo Weiss y Luis de Tavira; la música original de Rafael Fuentes Orduña "El Gato"; el diseño de escenografía e iluminación de Philippe Amand; la dramaturgia corporal de Citlali Huezo y el vestuario de Jerildy Bosch. Es teatro de actuación con máscaras.

A partir de hoy, las funciones, de entrada libre pero con reservación, serán los miércoles, jueves y viernes a las 19:00 horas, sábados a las 18:00 horas y domingos a las 17:00 horas en la Sala Héctor Mendoza de la Casa de la Compañía Nacional de Teatro, ubicada en Coyoacán.