El Senado de Rusia aceptó hoy la renuncia de Andrei Guryev, el séptimo de sus miembros que deja sus funciones en cumplimiento de las leyes que pretenden mantener separada a la política de los negocios.

Guryev, representante de la norteña región de Murmansk, había presentado su dimisión tras 11 años en el cargo, y el Senado la aprobó este miércoles, informó un despacho de la agencia Novosti.

El ahora ex legislador explicó que su renuncia fue motivada porque también es presidente de PhosAgro, el más grande productor ruso de fertilizante y cuya propiedad es controlada por su familia.

La revista estadunidense Forbes en su lista de hombres acaudalados estimó la fortuna de Guryev en cuatro mil millones de dólares, lo que lo ubica en el lugar 28 entre los hombres más ricos de Rusia.

A mediados de febrero la presidencia rusa presentó para su aprobación a la Duma -cámara baja parlamentaria- una ley que prohibe a los funcionarios rusos mantener cuentas bancarias en el extranjero.

También la posesión de acciones de empresas foráneas y de bonos, y les permite tener propiedades en otros países siempre y cuando las declaren.

Luego de su firma y promulgación, comenzó a correr el plazo de tres meses para que los funcionarios con cuentas en el extranjero las cancelen y transfieran sus recursos a Rusia, o bien renuncien a sus cargos.

Dmitry Peskov, vocero del presidente ruso Vladimir Putin, declaró el pasado abril que los funcionarios no deben de poseer ninguna clase de acciones o bienes raíces que los expongan a presiones.

Los funcionarios deben de asesorarse mejor sobre cómo ser patriotas y tener ambos pies dentro de su propio país, dijo el mes pasado.

El Indice de Percepción de Corrupción que elabora Transparencia Internacional colocó a Rusia en el lugar 133 dentro de 174 países junto con Irán, Kazajstán y Honduras en su más reciente edición.