La inoperancia de la ONU y la falta de voluntad política de Estados Unidos y la Unión Europea para detener al régimen de Siria, han permitido que Rusia, Irán y la milicia fundamentalista Hezbolá, cierren filas en torno a Bashar Al Assad.

El diario El País afirmó este miércoles que esa pasividad occidental, que tiene su reflejo en la profunda división política y militar de los rebeldes, también refuerza en última instancia la posición de Al Assad y sus protectores ante la cita que está prevista en Ginebra el mes próximo.

En un editorial, expuso que sea cuál fuere el efecto que sobre el terreno pueda tener la decisión de la Unión Europea de acabar a la carta con el embargo de armas a los rebeldes moderados sirios, la manera en que se ha producido permitió a un desafiante Moscú anunciar que enviará a Bashar Al Assad sus misiles avanzados tierra-aire S-300.

"Se trata de un sistema preciso y modernizado --equivalente a los Patriot estadunidenses desplegados en Turquía-- sobre el que Israel ha asegurado que sabrá lo que tiene que hacer si esos cohetes, con un alcance de 300 kilómetros, llegan a Damasco", anotó.

Expuso que Rusia, con insuperable cinismo, afirma que los S-300 ayudarán a "prevenir la intervención extranjera y a estabilizar la situación" en Siria.

Para El País, si Europa pretendía enviar un mensaje de firmeza a Al Assad ante la eventual conferencia de paz en Ginebra, el mes próximo, no lo ha conseguido.

"Una organización que pretende una sola voz y que a la vez necesita la unanimidad de sus 27 miembros para adoptar una medida relevante de política exterior es una organización gripada", remarcó.

Subrayó que la división sobre Siria escenificada penosamente por la Unión Europea (UE) devalúa abiertamente su capacidad de amedrentar a Damasco.

"Ni París ni Londres, promotores del final del embargo, han dicho cuándo comenzarán a enviar armas a los combatientes moderados, pero se distancian ya del anuncio de Bruselas según el cual existe el compromiso de no hacerlo antes de agosto, para dar a Ginebra su oportunidad", insistió.

El rotativo español expuso que los acontecimientos en Siria van muy por delante de la diplomacia.

Consideró que es improbable que la ayuda bélica europea, cuando se produzca, sirva para dar a los moderados la fuerza negociadora deseable o para alterar sobre el terreno una situación en la que, tras más de dos años de mirar hacia otro lado, el yihadismo no cesa de abrirse paso, pero es necesario intentarlo.