Luchan cooperativas agropecuarias cubanas por definitivo despegue

Endeudadas, irrentables y todavía con insuficiente autonomía empresarial, las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) siguen esperando su despegue a más de dos décadas de su aparición.

Creadas en 1993 a partir de las antiguas granjas estatales, nacieron con lastres como el exceso de trabas y tutelaje, que les impidió cumplir la misión de abastecer en forma abundante y con calidad los mercados agropecuarios.

A diferencia de las más exitosas cooperativas campesinas, las UBPC -que el gobierno consideraba un puntal para el llamado "plan alimentario"-, nacieron con obreros estatales que recibieron las tierras en usufructo.

Las autoridades les otorgaron el 42 por ciento de las mejores tierras del país, pero sus miembros siguieron actuando como obreros agrícolas, con una dependencia excesiva de la burocracia administrativa.

Para atajar la improductividad, el Consejo de Ministros aprobó en septiembre de 2012 un Nuevo Reglamento General que pretendía otorgar legitimidad a la "autonomía jurídica" de las UBPC para "revitalizar el sistema agroproductivo".

El objetivo declarado era erradicar las ataduras que entorpecen el desarrollo, la rentabilidad y la eficiencia de esas organizaciones, que se mantuvieron dominadas por los jefes regionales del Ministerio de Agricultura.

Sin embargo, en octubre de 2013 se confirmó que 434 UBPC fueron disueltas desde 2008 por falta de rentabilidad, pese a la liberación del mercado agrícola por el gobierno del presidente Raúl Castro.

Para esa fecha quedaban en activo mil 172 cooperativas agrícolas, cada una con 890 hectáreas en promedio, según un reportaje de la televisión estatal.

Funcionarios explicaron que la disolución de las UBPC no rentables forma parte de un plan gubernamental para lograr una gestión más eficiente de las cooperativas, que según medios oficiales, acumulaban deudas por 50 millones de dólares a comienzos de 2011.

El aporte de productos de las UBPC, creadas el 20 de septiembre de 1993, es insuficiente, a pesar de que el presidente Castro ha descrito a la producción de alimentos (Cuba importa el 80 por ciento de los que consume), es un asunto de "seguridad nacional".

Los campesinos privados, con poco más de un tercio de las tierras cultivables, surten el 60 por ciento de los tubérculos y raíces; hortalizas (62), maíz y frijoles (88), arroz (36), leche (42), 60 por ciento de las frutas y 71 por ciento de la carne porcina.

El diario Juventud Rebelde publicó en fecha reciente un reportaje en el que señaló que "algunas sombras" siguen "atando el ansiado despegue" de estas entidades: su desconexión con la realidad y con el marco legal, plantillas infladas y malas negociaciones con el Banco.

En las provincias de Granma (oriente), Matanzas y Artemisa (occidente) se detectaron varios problemas, entre ellos falta de liderazgo y capacitación, que "impiden a determinadas unidades básicas de producción cooperativa remontar el vuelo a la eficiencia".

La situación de las UBPC es mucho más complicada hoy que en el momento de su creación en 1993. En esa época todavía existían equipamientos y recursos recibidos de la ex Unión Soviética y otros países del Este de Europa.

Pero ahora en su mayoría sólo poseen arados y carretas tirados por animales; azadones y machetes por lo regular de baja calidad. Incluso donde subsisten equipos, están muy deteriorados por el paso del tiempo y la falta repuestos.