UNESCO inscribe a sur de Jerusalén en Lista de Patrimonio en Peligro

El Comité del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) inscribió hoy al paisaje cultural del sur de Jerusalén, Battir, en su lista de Patrimonio Mundial en Peligro.

En un comunicado, la UNESCO explicó que el sitio fue inscrito en su lista al considerar que "el paisaje es vulnerable debido a las transformaciones socioculturales y geopolíticas que podrían dañar de manera irreversible su autenticidad e integridad".

Sin dar muchos detalles, la UNESCO mencionó como amenaza "el inicio de la construcción de un muro de separación que podría aislar a los campesinos de los campos que han cultivado durante siglos".

El enclave inscrito en la Lista de Patrimonio en Peligro está situado a pocos kilómetros del sudoeste de Jerusalén, en las tierras altas que se extienden desde Naplusa hasta Hebrón.

Por lo que el lugar se encuentra asentado en este paisaje cultural y comprende una serie de valles (widian) con cultivos en terrazas escalonadas: en los bancales de secano crecen olivos y viñas, mientras que en los de regadío se cultivan frutas y hortalizas, añadió la Organización.

La producción agrícola de estos bancales, situados en terreno muy montañoso, se sustenta gracias a una red de acequias alimentada por aguas de fuentes subterráneas que se reparte entre las familias del pueblo de Battir, indicó la UNESCO.

La candidatura de Palestina fue la primera que analizó el Comité de Patrimonio de la UNESCO en su sesión anual que comenzó el 15 de junio pasado y fue presentada por Palestina con carácter de emergencia.

El nombre de la candidatura fue "Palestina: tierra de olivares y viñas - Paisaje cultural del sur de Jerusalén, Battir".

El Comité del Patrimonio Mundial inició hoy con el examen de los 36 sitios candidatos este año a la Lista del Patrimonio Mundial, en el marco de la 38 reunión que se celebra en Qatar hasta el 25 de junio próximo y que está presidida por la jequesa de Qatar, Al Mayassa Bint Hamad Bin Khalifa Al Thani.