Manuel Payno, uno de los iniciadores del costumbrismo en México

Político y militar mexicano, Manuel Payno no es recordado por las batallas en las que combatió ni por los cargos gubernamentales que representó, sino por sus grandes novelas y poemas, así como el gran impulso que le dio al periodismo.

"Los bandidos de Río Frío", su trabajo más destacado, lo colocó como uno de los iniciadores de la novela costumbrista en México, a la par de Justo Sierra, género que posteriormente se convertiría en una temática usual en el país.

Nació y murió en la Ciudad de México pero deambuló por el orbe debido a los compromisos políticos que tuvo. Vino al mundo el 21 de junio de 1810, donde creció y estudió, y una vez terminada su preparación académica trabajó como meritorio en la aduana.

Gracias a su grado de Teniente Coronel logró ser Jefe de Sección en el Ministerio de Guerra. En 1842 fue secretario de la Delegación Mexicana en Sudamérica y realizó sus primeros viajes a Francia e Inglaterra, según información de su vida publicada en el portal del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

En su juventud se destacó por realizar obras poéticas y también comenzó a escribir para el teatro, aunque la novela fue su mejor aportación, sobre todo la costumbrista, misma que comenzó a labrar con "El fistol del diablo", de 1846.

El presidente Santa Anna lo envió a estudiar Nueva York y Filadelfia, el sistema penitenciario; a su regreso, curiosamente, tuvo que luchar contra los estadounidenses en 1847, batalla en la que creó el servicio secreto de correos entre la Ciudad de México y Veracruz.

Tres años después fue ministro de Hacienda, pero su antes mentor, Antonio López de Santa Anna, lo juzgó y persiguió, por lo que Payno tuvo que huir a Estados Unidos, donde se escondió; a su regreso, continuó como ministro de Hacienda y contribuyó al golpe de Estado de 1857, por lo que fue juzgado y apartado de la política, según información del sitio "http://www.bicentenario.gob.mx".

De 1882 a 1892 estuvo fuera de México. Primero viajó a París, Francia, con el gobierno de Manuel González; en 1886 fue nombrado cónsul de Santander y después de España, destaca la información de la misma fuente.

Durante su estadía en España, escribió su obra más significativa, "Los bandidos de Río Frío", en la que expone el contexto y situación de las capas sociales de México en la primera mitad del siglo XIX, contribuyendo a la novela costumbrista.

Además apoyó al periodismo trabajando en "El museo mexicano", donde redactó algunos cuentos; en "El Ateneo Mexicano", "El Año Nuevo", "El Siglo Diez y nueve", "Don Simplicio", "El Boletín de la sociedad de Geografía y Estadística" y en "El Federalista".

Luego de perder su poder en la política, por el movimiento de 1857, una vez instaurada la República fungió como senador. Manuel Payno murió el 4 de noviembre en San Ángel, en la Ciudad de México, tras complicaciones con una neumonía.