Intensos combates en Irak entre ejército e islamistas radicales

Las fuerzas de seguridad iraquíes continúan hoy enfrentándose a los combatientes del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL) en el norte del país, intentando recuperar el terreno perdido y frenar el avance de los rebeldes hacia Bagdad.

En medio de la batalla por Irak, el Gran Ayatolá chiita, Alí al-Sistani, pidió este viernes un nuevo y efectivo gobierno, lo que fue visto como crítica hacia el primer ministro Nuri al-Maliki, quien a su vez anunció que premiará a los voluntarios que defiendan al país.

Los mayores combates registrados en esta jornada tuvieron como escenario las ciudades de Baquba, cercana a la capital iraquí; así como Baiji y Tal Afar, en el norte iraquí; mientras que en Samarra el ejército prepara una ofensiva para expulsar a los combatientes.

Las fuerzas de seguridad llevaron a cabo una operación en los suburbios de Baquba, provincia de Diyala, que resultó en la muerte de dos militantes del EIIL, mientras que unidades militares fueron desplegadas alrededor de las principales mezquitas de la ciudad.

En Baiji, a unos 40 kilómetros de Tikrit, las fuerzas de seguridad lograron el control de la refinería de petróleo, en torno a la cual se registraron feroces enfrentamientos en las últimas horas, que culminaron con una retirada negociada por los líderes tribales locales.

Fuentes castrenses informaron que al menos 15 rebeldes perdieron la vida en Tal Afar, durante los enfrentamientos que este viernes sostuvieron guerreros tribales y elementos del EIIL, de acuerdo con despachos de la agencia local de noticias NINA.

La prensa iraquí dio cuenta de enfrentamientos también en la localidad de al-Qaim, en este de la provincia al-Anbar, y en el norte de la ciudad de Muqdadiyah.

En la norteña Samarra, unos 50 mil soldados iraquíes se encuentran apostados alrededor de la ciudad a la espera de recibir órdenes para comenzar una operación contra los rebeldes que tomaron el control de vastas zonas de esa localidad.

El gobernador de la provincia de Salahedin, Abdulá al-Jibouri, precisó que en cualquier momento iniciará la ofensiva en Samarra y que posteriormente se dirigirán hacia Tikrit, la capital provincial que también fue capturada por los combatientes la semana pasada.

Samarra, ubicada a 100 kilómetros al norte de Bagdad, se ha convertido en la primera línea en la batalla con los combatientes sunitas aliados del EIIL.

Después de un rápido avance, los islamistas radicales han sido frenados en gran parte por los intensos combates en varias ciudades, sin embargo la máxima autoridad religiosa chiita, Alí al-Sistani, se pronunció este viernes por un nuevo gobierno iraquí.

El Gran Ayatolá llamó la semana pasada a los chiitas a defender a su país de los combatientes sunitas, haciendo eco de la convocatoria que horas antes había lanzado el primer ministro Nuri al-Maliki, quien pidió voluntarios.

Sin embargo, este viernes al-Sistani abogó por la formación de un gobierno "efectivo" que sea aceptado a "nivel nacional" y que "evite los errores del pasado", y enfatizó la importancia de iniciar un diálogo que permita abrir nuevos horizontes.

El gobierno del chiita al-Maliki ha sido acusado de llevar a cabo políticas anti-sunitas, empujando a algunos grupos de esa comunidad islámica minoritaria hacia el radicalismo, profundizando aún más las divisiones sectarias.

En su deseo de poner fin al conflicto, el primer ministro anunció este viernes que recompensaría a los voluntarios que luchan junto con las fuerzas de seguridad contra los rebeldes.

Precisó que los voluntarios recibirían "un salario" de 500 mil dinares mensuales y otras prestaciones bajo la ley, similares a las de los empleados de los ministerios de Defensa y del Interior.