Pondera Emiliano Delgadillo el estilo excepcional de Efraín Huerta

Haber alcanzado un estilo que conjunta una línea poética que viene de la tradición pura y simbolista, con una tradición poética coloquial y popular emanada del corrido mexicano y de la poesía social y política más cercana a la gente, es el gran mérito del escritor Efraín Huerta (1914-1982).

Así lo sostuvo, durante una entrevista con Notimex, el doctor Emiliano Delgadillo Martínez, nacido en la Ciudad de México en 1988, egresado de la licenciatura de Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y experto en la vida y la obra de Huerta.

Respecto a la arista inmersa en la tradición simbolista, destacó que tiene toda la influencia de Juan Ramón Jiménez, Jorge Guillén, Salvador Novo y Xavier Villaurrutia, "por lo que la mezcla de esas dos vertientes poéticas, tan magnífica como extraña, no se encuentra tan frecuentemente en la literatura en español".

Lo anterior, le granjeó mucha fuerza a la obra del poeta centenario, porque hizo convivir a dos grandes corrientes de la poesía hispanoamericana del siglo XX, y su grandeza es tal, recordó el entrevistado, que los jóvenes del movimiento social, político y estudiantil de 1968 lo calificaron como "El Pablo Neruda Mexicano".

"La comparación es un poco exagerada, sin embargo, indica un sentimiento de época correspondiente a ese movimiento nacional, en el que más que hablar de la profundidad poética o del estilo propio, hablaban de Efraín Huerta en relación con Pablo Neruda, debido sólo al alcance de su poesía y a lo rebelde de su estética".

Pero también, agregó de inmediato el estudioso, a la gran diversidad de registros poéticos en su obra. "Tenemos en Efraín Huerta, como en Pablo Neruda, a un poeta sumamente amoroso conviviendo con uno rebelde, que blasfema y expone el odio a la Ciudad de México a la vez que le declara su inmenso amor".

A lo anterior se suma el Efraín Huerta que participa activamente en la militancia comunista de la misma manera que lo hizo el poeta Pablo Neruda. Empero, "Me parece exagerado el cotejo, también, porque Neruda es uno de los mejores poetas en lengua española del siglo XX, mientras que el lugar de Huerta es más modesto".

En ese sentido, Delgadillo Martínez consideró pertinente que también habría que compararlo con su compañero de generación José Revueltas, quien nació en el mismo año, en 1914, y fueron más que camaradas, hermanos junto con Octavio Paz. "Muchos personajes de las novelas de Revueltas llaman la atención", dijo.

Explicó lo anterior: "Los personajes, las novelas completas, la construcción de lenguaje, las indagaciones literarias, la configuración del idioma, la labranza de las palabras, es exactamente la misma que la desarrollada por Efraín Huerta, con las mismas inquietudes propias del periodo de las entreguerras mundiales".

El entrevistado abonó a sus declaraciones que esas inquietudes compartidas entre ambos anticipan al existencialismo que vino después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), pero que estaba latente desde los comienzos de la Guerra Civil Española y el avance del fascismo en Europa. "Ellos fundieron la militancia política con la poética".