INBA rendirá homenaje a Gustavo Arias Murueta

Con motivo de su trayectoria y el aporte que ha brindado al arte mexicano de la segunda mitad del siglo XX, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) rendirá un homenaje al artista plástico Gustavo Arias Murueta el próximo 25 de junio en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Formarán parte del homenaje los especialistas Lelia Driben, Arturo Rodríguez Döring y Esther Echeverría, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

También se sumarán importantes autoridades del campo de la cultura como Mariano Rivera, Teresa del Conde, Leonardo Nierman y la directora de Artes Visuales del INBA, Magdalena Zavala.

Dibujante, pintor, escultor, grabador y poeta, Gustavo Arias Murueta comenzó su carrera artística en la década de los sesenta con diversas exposiciones en países como Cuba, Chile, Puerto Rico, Francia, Italia, Alemania y Estados Unidos.

Durante su formación estableció una estrecha amistad con reconocidas personalidades del arte como David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Rufino Tamayo, quienes han influido en la propuesta estética del artista.

Después de haber participado en el mural colectivo que realizaron numerosos artistas en apoyo a las demandas del movimiento estudiantil de 1968, Gustavo Arias dedicó tiempo a viajar por el mundo con el propósito de conocer y nutrirse de diversas corrientes artísticas.

A su regreso, en 1974 creó el Centro Experimental de Arte Gráfico, organismo que desde entonces promueve el desarrollo del arte mexicano a través de diversas acciones y en el que han participado artistas de la talla de José Luis Cuevas, Carlos Mérida y Raúl Anguiano.

La trayectoria del prolífico artista plástico mexicano reúne importantes premios y distinciones, como mención honorífica en la categoría de Pintura en el Salón de la Plástica Mexicana y primer lugar en Dibujo.

Sobre su trabajo artístico, el poeta Alí Chumacero describió que "al primer golpe de vista, la obra de Arias se cierra a solo placer de la mirada, pero detrás de ella, manteniendo su armonía, se abre el triunfo del amor por la paz, la pasión por la improbable fraternidad de los pueblos, la reflexión ante un caos que intenta ordenarse a través de la pintura".