IX Alianza del Pacífico

El anuncio de la integración formal de México al Mercado Integrado Latinoamericano (MILA), conformado por las bolsas de Colombia, Chile y Perú, aumentará la imagen y fuerza bursátil de América Latina a nivel internacional.

De entrada, según lo anunció hoy Luis Téllez, presidente de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la llegada de México va a duplicar el tamaño del MILA en términos del valor de las transacciones bursátiles y esto permitirá a inversionistas de los mercados financieros, participar en las otras bolsas sin salir del país.

De acuerdo al anuncio de hoy, en el marco de la IX Cumbre de la Alianza del Pacífico, México aportará además 21 mil millones de dólares al MILA.

MILA será el mercado más grande de América Latina en cuanto a cantidad de compañías emisoras y la inclusión de la bolsa mexicana le permitirá el manejo de cerca de mil 069 millones de dólares, según cifras a junio de la Federación Iberoamericana de Bolsas.

Con este valor sería la segunda plaza bursátil más grande de la región después de Brasil, que suma una capitalización de mil 135 millones de dólares.

El MILA, conformado y operado desde mayo de 2011 por la Bolsa de Comercio de Santiago, la Bolsa de Valores de Colombia y la Bolsa de Valores de Lima, ha sentado las bases de integración de los tres mercados bursátiles, pues en lo que lleva funcionando ha evolucionado de manera favorable.

En el mes de diciembre de 2013 las transacciones de los tres mercados que integran el MILA ascendieron a seis mil 300 millones de dólares. En el mismo mes, las operaciones en el mercado mexicano fueron por 21 mil millones de dólares. Al término de 2013, el valor de capitalización de los cuatro mercados era de 1.1 millones de millones de dólares.

"El valor y la oportunidad de nuestra complementación son evidentes al considerar los distintos giros de las empresas listadas en los cuatro mercados", explico Luis Téllez, tras el anuncio de la entrada de México al MILA.

De hecho, el concepto MILA es ya un referente mundial. Los inversionistas en todo el mundo identifican estas nuevas oportunidades latinoamericanas para invertir con buenos beneficios y aprovechar así la estabilidad y el crecimiento de la región.

Inclusive, para MILA, se tiene ya un instrumento de inversión accionario de los que se conocen como ETF, que calcula Standard & Poors y administra Horizon, denominado H-MILA-40.

Después de casi cuatro años de gestiones y como producto de las reformas impulsadas por la administración del presidente Enrique Peña Nieto, en enero pasado el Congreso de la Unión aprobó la reforma financiera, en la que se incluyeron las modificaciones necesarias a la Ley del Mercado de Valores para que México participe en el MILA.

Con estas reformas, los intermediarios mexicanos ya pueden operar con valores de mercados reconocidos, de manera directa en las Bolsas con las que se establezcan dichos acuerdos.

Recientemente, Pedro Zorrilla, director general adjunto de Servicios Corporativos y Relaciones Institucionales de la BMV, señalo que la presencia de México en el MILA es muy importante porque "ya tenemos una relación cercana con la Bolsa de Lima, de la cual incluso somos accionistas y detentamos nueve por ciento del capital; hasta tenemos un lugar en el Consejo de Administración".

En una primera fase de la integración de México al MILA, se instalará a los intermediarios de Chile, Colombia y Perú una pantalla en la que se desplieguen los valores mexicanos, mientras que los intermediarios en México dispondrán de la pantalla que actualmente utiliza la Bolsa de Comercio de Santiago, en la que se incluyen los valores listados de los tres mercados que ya integran MILA.

MILA es el resultado del acuerdo firmado entre la Bolsa de Comercio de Santiago, la Bolsa de Valores de Colombia y la Bolsa de Valores de Lima, así como de los depósitos Deceval, DCV y Cavali, las cuales, desde 2009, iniciaron el proceso de creación de un mercado regional para la negociación de títulos de renta variable de los tres países.

Con el anuncio de hoy, México completa la fase del libre movimiento de capitales, planteada en los principales ejes de la Alianza del Pacífico.