Asambleísta pide colocar alertas sísmicas en unidades habitacionales

El diputado local Alejandro Ojeda, planteó que las 10 mil 869 radio receptores de alerta sísmica con las que cuenta el Gobierno del Distrito Federal y que están sin uso, se coloquen en las unidades habitacionales con mayor riesgo.

Luego de que la Asamblea Legislativa aprobó un llamado al gobierno capitalino y a los 16 jefes delegacionales para que instalen alarmas sísmicas sonoras en las zonas con mayor riesgo de la Ciudad de México, recordó que las autoridades capitalinas adquirieron 50 mil radios receptores de alerta sísmica.

Sin embargo, precisó, se instalaron 39 mil 131, de tal manera que restan 10 mil 869 por utilizar y están guardadas en bodegas.

Estas alarmas, dijo, podrían donarse a las unidades habitacionales y ponerse a disposición de los mil 734 comités ciudadanos que existen, quienes serían los más indicados para decidir en que otros lugares es necesaria su instalación.

La repartición de los radios receptores de alerta sísmica que tiene bajo resguardo la Secretaría de Protección Civil, podría salvar miles de vidas, siempre y cuando se complemente con información y orientación para saber qué hacer con esos segundos cruciales, resaltó.

Anunció que con ayuda de la Asamblea Legislativa y la empresa Sermex, se realizaron en Iztapalapa simulacros y acciones preventivas para saber qué hacer en caso de sismo, además de que él donó un radio receptor de alerta sísmica a vecinos de la Unidad Habitacional El Porvenir, con valor de 75 mil pesos.

A su vez, el diputado Oscar Miguel, quien promueve la instalación de un Sistema de Alarma Sísmica (SAS), dijo que existen los recursos y los medios para avisar a los habitantes del Valle de México hasta con 73 segundos de anticipación la llegada de ondas sísmicas de gran intensidad, tiempo que podría ser vital para salvar miles de vidas.

Insistió en la importancia de colocar detectores en las vías públicas, encendidos las 24 horas del día, los 365 días del año, conectados a una central sismológica, que podría sufragarse con recursos del gobierno de la ciudad.

El asambleísta explicó que en la actualidad, las alertas están en edificios públicos y no en unidades habitacionales, de tal manera que si el temblor ocurre de noche, la mayoría no escucharía la alarma porque a los radios, televisiones y celulares usualmente están apagados a esas horas.

En cambio, la instalación de alarmas sísmicas sonoras en las vías públicas de las zonas con mayor riesgo, así como en unidades habitacionales de grandes dimensiones, salvaría la vida de millares de capitalinos ante una posible tragedia, recalcó.