Prioritario atacar patrimonios ilícitos en guerra al crimen organizado

El objetivo prioritario en el combate al narcotráfico y crimen organizado trasnacional debe ser atacar los patrimonios y riquezas de origen ilícito en un contexto en que la crisis económica ha hecho más vulnerable al mundo ante esos fenómenos.

Esa fue una de las principales conclusiones de la XXXI Conferencia Internacional para el Control de las Drogas (IDEC, por sus siglas en inglés), realizada en Roma luego de tres días de labores y que tuvo como tema "El desmantelamiento de las estructuras financieras del narcotráfico".

El procurador italiano antimafia, Franco Roberti, advirtió en su discurso conclusivo que la criminalidad organizada explota las debilidades del sistema financiero internacional, como la existencia de paraísos fiscales.

Indicó que dos de los factores que han jugado a favor de las mafias trasnacionales y de los cárteles de la droga han sido la vulnerabilidad de las instituciones públicas expuestas a la infiltración y el desarrollo económico, en particular la globalización de los mercados.

Recordó que así como los mercados se han globalizado, también lo han hecho las mafias, que se han unido por encima de las fronteras para llevar a cabo sus negocios criminales, en primer lugar los tráficos de droga, de armas, de seres humanos y de desechos.

En ese sentido resaltó que el reciclaje o "lavado" de dinero de origen ilegal es la esencia misma de la criminalidad organizada, que mantiene el control de sus propios territorios como espacios para una acumulación ilícita.

Dijo que según algunas cifras el costo del reciclaje es equivalente al 5.0 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, aunque en Italia llega al 10 por ciento.

Roberti destacó que las organizaciones criminales tienden a conformar estructuras de tipo empresarial y a aliarse con aquellos sectores delincuenciales de cada país compuestos por políticos, funcionarios, empresas o profesionales dispuestos a entrar en los negocios ilegales.

Recordó que el crimen organizado tiene un costo anual a nivel mundial estimado en 670 mil millones de euros y que solamente en la Unión Europea hay identificadas tres mil 600 de esas organizaciones.

Entre llas, reconoció, sobresalen las principales mafias italianas, como la Cosa Nostra (siciliana), la Camorra (napolitana) y la Ndrangheta (calabresa), que son consideradas también entre las más peligrosas.

Citó cifras oficiales según las cuales el costo de la corrupción alcanza al año los 120 mil millones de euros y destacó que el crimen organizado tiende a reclutar mano de obra entre los sectores más vulnerables, como desempleados y personas desesperadas.

"Las mafias generan ocupación criminal, distribuyen riqueza ilegal y crean a su alrededor consenso social. Su fuerza radica en su exterior, en aquella zona gris compuesta por quienes están dispuestos a hacer negocios con ellas", afirmó.

Es decir, dijo, la oferta existe por que hay una gran demanda de droga, de eliminación de desechos tóxicos, de creación de fondos financieros ilegales, de armas o de prostitución.

"El objetivo prioritario del combate a la criminalidad organizada debe ser entonces el de golpear sus patrimonios y sus riquezas. También la seguridad y la justicia deben ser prioridades, partiendo del principio de la igualdad de todos los ciudadanos frente a la ley", señaló.

Por su parte, William Brownfield, secretario Adjunto para la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley de Estados Unidos, dijo que ningún país puede resolver en lo individual los retos que el narcotráfico plantea.

"Debemos atacar cada aspecto del negocio ilegal. Las organizaciones criminales están en grado de cambiar tácticas y estrategias en pocos días y nosotros debemos ser capaces de responder ante ello", afirmó.

Señaló que la corrupción es uno de los "grandes facilitadores" de los tráficos criminales, así como la debilidad de gobiernos e instituciones de todo el mundo.

"El problema es global y la respuesta debe ser global. Ninguna nación tiene ni el poder, ni la capacidad de resolver por sí sola el problema. El combate llevará años", reconoció.

Giuseppe Maresca, jefe del departamento de prevención de delitos financieros del ministerio italiano de Economía, recordó que el sistema financiero está en el centro del lavado de dinero de origen ilegal.

Ante ello, dijo, las instituciones financieras tienen la obligación de verificar la identidad de cada sujeto que realiza transacciones financieras, seguir el recorrido del dinero y señalar a la autoridad competente las operaciones sospechosas.

"No hay fronteras nacionales para el reciclaje. Cada país debe, sin embargo, realizar un mapa nacional sobre riesgo de reciclaje", anotó.

Subrayó que la evasión fiscal, así como las apuestas y los juegos de azar, sobre todo por Internet, son fuentes para el reciclaje y que, en particular, se debe reconocer que existen personas políticamente expuestas a ese riesgo, como aquellas que manejan dinero público.