Libro de Jaime Moreno revalora la labor del artista Phil Kelly

Un texto y las fotografías de 32 obras pictóricas integran el libro "Phil Kelly. La zozobra", del investigador Jaime Moreno Villarreal, que ya está en las mesas de novedades de las librerías del país.

Hijo de padre irlandés y madre inglesa, Phil Kelly nació en Dublín en 1950, y se naturalizó mexicano en 1999, falleció el martes 3 de agosto de 2010 debido a una afección hepática. Dejó para la posteridad una obra sorprendente.

Esta entrega está dirigida a un lector que ame la pintura, conozca o no conozca al artista de origen irlandés, de acuerdo con lo señalado por el autor, ensayista y narrador, cuyo objetivo es presentar esas obras al público de este país.

La publicación presenta la interpretación de Kelly sobre la Ciudad de México, a través de sus obras a la Columna de la Independencia, El Monumento a la Revolución, La merced, la Glorieta de la Palma, la Diana Cazadora y otras.

Las piezas de Phil Kelly son recargadas, de trazo vigoroso y exaltado colorido. Llegó por primera vez a la Ciudad de México en 1982, en 1989 decidió vivir aquí; en ese tiempo la urbe se había convertido en tema principal de su obra.

Jaime Moreno Villarreal recuerda que la primera vez que vio una obra de Phil Kelly fue en una oficina, al fondo de un pasillo, sorprendiéndole los colores: Un amarillo cremoso y un rosa tenue que daban forma a la Ciudad de México.

"No había visto en esas tonalidades a la ciudad, en una época que había mucha contaminación. En su pintura, el color de la ciudad estaba opacado por las sombras en la calle. ¿Cómo un pintor pueda ver así a la capital?, me pregunté".

Recordó que conoció la obra de Kelly a través de amistades y publicaciones. "Había visto cuadros de él en oficinas y casas. Lo conocí poco, lo vi tres veces en mi vida; deseaba escribir sobre su obra, pero nunca se realizó el proyecto".

Fue después de su muerte cuando la viuda del pintor, Ruth Munguía, le propuso al autor escribir algo sobre él. Lo aceptó con gusto y puso manos a la obra hasta tener listo el original que dio paso a este nuevo libro.

Para el texto introductorio quiso retratar a Kelly como el artista que tuvo un doble origen. Fue un hombre muy irlandés que con el paso de los años se convirtió en alguien muy mexicano, así es como lo observa y considera Moreno Villarreal.

Tener un pie en Europa y en las Islas Británicas y el otro en México fue lo que se planteó como principio para estudiarlo. Y encontró que Kelly halló una suerte de guía espiritual en este país que correspondía mucho a sus orígenes.

En el libro se recuerda que en el curso de un viaje, en septiembre de 1985, Phil Kelly vio por televisión imágenes del terremoto en la Ciudad de México, arrasando el edificio donde vivía con su entonces compañera, quien murió en el derrumbe.

La publicación de pequeño formato es una introducción para un público en general sobre el trabajo de Phil Kelly, y escribir sobre el pintor que, en la opinión del autor "da mucho para pensar todavía", le resultó una grata experiencia.