Argentina denuncia parcialidad de juez de EUA en pleito por deuda

El gobierno argentino consideró hoy que el juez de Estados Unidos, Thomas Griesa, actúa con parcialidad en el conflicto que puede obligar al país sudamericano a una moratoria de su deuda externa.

"Objetivamente, el juez debe impartir justicia y la justicia significa equidad de trato entre las partes. Cuando un juez promueve tamaña parcialidad, entonces no es equitativo", advirtió el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

El vocero del gobierno argentino evaluó así la actuación de Griesa, quien el miércoles manifestó su desconfianza hacia la presidenta Cristina Fernández y conminó a que "Argentina no vuelva a reírse de una sentencia judicial".

Tras las declaraciones del juez, el gobierno argentino suspendió la misión que preparaba para negociar en Estados Unidos con los "fondos buitre", que ganaron un juicio en ese país y que demandan el pago inmediato de mil 500 millones de dólares.

"No está previsto que ningún funcionario viaje a Nueva York", informó Capitanich al explicar que Argentina no puede ofrecer mejores condiciones de pago que las que aplicó en los canjes de deuda de 2005 y 2010.

A esos procesos se sumó el 92 por ciento de los acreedores del país sudamericano, pero el 8.0 por ciento restante se negó a renegociar y es el que ahora exige un pago que Argentina no puede hacer porque se le vendría una catarata de demandas.

El gobierno también consideró que ni la justicia de Estados Unidos ni los "fondos buitre", que especulan con bonos de la deuda de países en problemas financieros, tienen voluntad alguna de resolver el conflicto.

La prueba, según el vocero y el ministro de Economía, Axel Kicillof, es que la víspera la justicia estadunidense levantó el amparo que regía sobre los bienes argentinos, por lo que ahora pueden ser embargados a pedido de los fondos especuladores.

Esa decisión puso en riesgo el pago de los 900 millones de dólares que Argentina debe depositar el próximo 30 de junio a los acreedores que sí aceptaron la renegociación de la deuda y con quienes ha cumplido de manera puntual.

El problema es que el pago se hace vía bancos de Estados Unidos, pero si Argentina deposita esos fondos, de inmediato serán embargados, por lo que el gobierno busca la forma de que se pague en Buenos Aires y bajo leyes locales.