Diputados del PRI y PAN consideraron que la reforma política del Distrito Federal debe ser trabajada y perfeccionada al interior del Pacto por México, y analizar las propuestas que ya existen dando espacio a nuevas opiniones.

Por su parte, legisladores del PRD afirmaron que la crisis de representatividad que enfrentan los partidos políticos es uno de los temas fundamentales que no se deberán perder de vista en la mesa de la reforma política.

En entrevista la presidenta de la Comisión del Distrito Federal, Laura Barrera Fortoul, de PRI, precisó que en el apartado de Acuerdos para la Gobernabilidad Democrática se señala la reforma política de la ciudad de México, especificando su alcance.

"En el Pacto por México está delineado un nombre para la ciudad, si debe tener una Constitución o un estatuto constitucional, si las delegaciones deben ser similares o no a los municipios para que tengan una representación de minorías y las responsabilidades del Jefe de Gobierno que hoy comparte con la Federación", expuso.

Indicó que la comisión que preside ha sido muy respetuosa con todas las voces que se han manifestado sobre el tema y ha mantenido comunicación constante con los diputados locales, con los senadores y con el representante del gobierno capitalino, Porfirio Muñoz Ledo.

Por separado el secretario de esa instancia legislativa, Jorge Francisco Sotomayor Chávez, del PAN, dijo que existe el tiempo suficiente para que las distintas propuestas puedan converger, ya que en este momento las posiciones de las izquierdas y la de su partido son opuestas.

"Las izquierdas buscan una independencia del gobierno del Distrito Federal respecto a la Federación y la visión del PAN es una autonomía real de las delegaciones del gobierno central", comentó el legislador del Partido Acción Nacional (PAN).

Asimismo estableció que si la reforma política comienza dándole autonomía al Jefe de Gobierno sin atender la de las delegaciones "se crearía a un súper gobernador que tendría independencia del Gobierno Federal y el control absoluto del territorio".

Por su parte, los diputados perredistas Carlos Augusto Morales y Carlos Reyes Gámiz opinaron la reforma política debe perfeccionar la participación y el ejercicio del poder ciudadano y generar mecanismos de control para resolver los principales problemas que genera la crisis de representatividad.

Propusieron dar seguimiento a las propuestas de campaña de los políticos para que sea vinculatorio el cumplimiento de éstas, con la posibilidad de que puedan ser postulados a nuevos cargos de elección, para que "aquellos que no cumplieron lo que prometieron, sean inelegibles".

Los funcionarios públicos que no cumplen y que no realizan sus funciones no sólo son sancionados económicamente, sino que son removidos de sus encargos de acuerdo a la ley, "eso debería ocurrir también en el ámbito legislativo", expresaron.

Legisladores recordaron que según un cronograma suscrito en diciembre pasado la reforma política del Distrito Federal debe tener un periodo de discusión durante 2013 y presentarse en los primeros meses de 2014.

La reforma se discutiría por separado de la reforma político electoral, que podría ser analizada por el Congreso de la Unión en un periodo extraordinario al concluir el proceso electoral del próximo 7 de julio.