El ex presidente guatemalteco Alfonso Portillo se declaró hoy no culpable de los cargos de conspiración para lavar dinero, al ser presentado en una corte de Nueva York tras ser extraditado el viernes pasado de su país natal.

Vestido de traje y acompañado por un equipo de cinco abogados, Portillo, quien gobernó Guatemala de 2000 a 2004, se declaró no culpable, en voz de quien encabeza su representación legal, David Rosenfield.

En declaraciones a la prensa, Rosenfield consideró que las acusaciones de conspiración para lavar de dinero tienen poca relación con Estados Unidos, por lo que opinó que este gobierno se excedió en sus atribuciones para juzgar al ex mandatario.

Dijo además que Portillo fue ya juzgado en Guatemala por cargos similares, en un caso "políticamente motivado", y por el que resultó absuelto en 2011.

"El ex presidente Portillo planea defenderse de manera vigorosa de los actuales cargos en su contra, y espera ser absuelto plenamente aquí, tal como fue absuelto en Guatemala", indicó el abogado.

La defensa de Portillo informó que buscará obtener una fianza para que su cliente pueda seguir el juicio en libertad, y calculó que el juicio podría durar entre un año y año y medio.

Explicó además que el ex mandatario sufre problemas del corazón, para los que toma medicamentos, así como agua en los pulmones.

Durante el juicio, el juez Robert Patterson fijó para el próximo 28 de junio la presentación de las pruebas que sustentan la acusación de la fiscalía, que ha señalado a Portillo como responsable de lavar "decenas de millones de dólares".

Por su parte, la fiscalía del distrito sur de Nueva York emitió este martes un comunicado en que reitera los cargos contra Portillo por conspirar para lavar millones de dólares en el sistema financiero de Estados Unidos y de Europa.

El fiscal Preet Bharara expresó que luego de que durante tres años intentó evitar su extradición a Estados Unidos, Portillo había por fin arribado al país para responder por su supuesto intento de apropiarse de dinero público del pueblo de Guatemala.

De ser encontrado culpable, Portillo, de 61 años de edad, enfrenta una sentencia máxima de 20 años de prisión, y una multa mínima de medio millón de dólares.