Piden pronta ayuda a autoridades estatal y local para Tepeji

Fotografías familiares, juguetes, ropa, colchones y enseres domésticos, son sólo algunos de los objetos que quedarán en el recuerdo para habitantes de esta región del estado.

Esto es parte de lo que 300 hogares perdieron durante la noche del domingo, cuando el granizo inundó sus viviendas en diversas colonias de Tepeji del Río, las más afectadas, Las Guerras y el Edén, en esta última fue mayor en la calle Francisco Oses.

María Elena Ortiz, con lágrimas en los ojos, lamentó su situación, pues la mayoría de sus pertenecías las perdió durante la tromba y a ello se suma el reciente fallecimiento de su hija mayor de 32 años de edad, quien murió en un accidente, por lo que ahora también está al cuidado de sus nietos de 15 y 7 años de edad.

"Perdí camas, estufa, libreros, ropa, refrigerador y más, pido apoyo para sobresalir, pues la de por sí situación es difícil y ahora que lo perdimos todo, es más complicado volver a comprar nuestras cosas", expresó sollozando.

Olga María López Olvera es una maestra jubilada, vive con sus hijas y nieta, en su hogar la inundación afectó tres habitaciones: la sala, el comedor y la cocina, y la fuerza del granizo provocó la caída de la techumbre de su patio, donde observamos los escombros que con ayuda del Ejército mexicano sacaron de su casa.

Piden a la autoridad municipal agilice recursos para un nuevo dren pluvial, el cual durante 20 años ha originado inundaciones y la del pasado domingo fue la peor que les ha tocado a los lugareños.

"Se requiere de un drenaje adecuado, pues todo lo que baja de la comunidad de Noxtongo y otras localidades circunvecinas ha ocasionado que sea insuficiente, ya que la población ha crecido y la infraestructura no, deben darle prioridad para tener un desagüe", explicó.

Miriam A. Bravo fue una de las afectadas que a pesar de las advertencias de protección civil, durmió en su hogar con el riesgo de que el techo de la vivienda colapsara, ya que presentaba daños estructurales.

Contó que ella y sus hijas lloraron al ver que sus pertenencias se perdieron. Ellas y más familias esperan la pronta atención de las autoridades estatales y locales para recuperar parte del patrimonio perdido.