Una jueza de Florida negó hoy la petición del vigilante voluntario vecinal hispano, George Zimmerman, para aplazar su juicio por el asesinato del joven afroamericano Trayvon Martin, y el proceso iniciará como estaba programado para el 10 de junio próximo.

El fallo de la jueza Debra Nelson, de la corte de circuito del Condado Seminole, es una de las decisiones adoptadas por la magistrada para el juicio que se espera acapare la atención nacional, al ser un caso que reavivó conflictos interraciales en Estados Unidos.

Otras decisiones de la jueza durante la audiencia preliminar de este lunes fueron que la defensa no podrá mencionar durante el juicio ni que Martin fumaba mariguana, ni las suspensiones escolares que tenía, sus mensajes de texto, ni sus dientes de oro.

Hasta ahora esas son las decisiones más importantes adoptadas por la jueza Nelson para el juicio que se espera sea uno de los más mediáticos de los últimos tiempos en el país, y que supere incluso el caso contra Casey Anthony en Orlando, en julio del 2011.

Zimmerman, de 28 años y de origen peruano, se desempeñaba como vigilante voluntario vecinal cuando disparó y dio muerte a Trayvon Martin, de 17 años, el 26 de febrero de 2012 en la pequeña comunidad de Sanford, en el centro de Florida.

El vigilante ha argumentado que actuó en defensa propia, pero enfrenta la acusación de asesinato en segundo grado.

Las circunstancias del incidente siguen sin ser esclarecidas y se han prestado a que se sospeche que fue cometido un crimen de odio racial.

El caso revivió el conflicto interracial que persiste en la sociedad estadunidense, al haberse convertido en un escándalo mediático.

Las seis semanas que transcurrieron sin que Zimmerman fuera acusado o detenido provocaron la indignación de múltiples sectores, que organizaron marchas en distintas ciudades en las que participaron decenas de miles de personas.

La polémica sobre el incidente se colocó en el foco nacional tras convertirse en un escándalo mediático en que intervino incluso la Casa Blanca, y motivó que en Florida y otros estados comenzaran a ser revisadas las leyes que protegen el derecho a ejercer la defensa propia.